Una familia acampa desde hace meses a las afueras del Hospital General Regional (HGR), y con el intenso frío pasan la noche con su pequeño de 2 años.
Un menor de nombre Marco Isaías sale y entra de la casa de campaña, como el único juego que puede hacer arriba de la banqueta, ya que el bajar de ella representa un riesgo. Es su casa desde hace semanas.
Llegaron a León a un sepelio, murió la hermana de Ana Julieta, la madre de Marco, sin embargo vinieron con lo justo de los pasajes, y ahora no tienen para ir de regreso.
El padre de nombre Marco Antonio Rodríguez, todas las noches recorre las calles de la zona centro y los alrededores en búsqueda de cartón y botellas a fin de obtener recursos para comer.
Ana Julieta, indicó que luego de verse sin un peso en la bolsa decidieron montar una pequeña casa con los bienes que trajeron de Monterrey, lugar donde llegaron. Marco buscó el mejor sitio para acampar, aquel que fuera seguro para su pequeña familia.
“En la zona centro hay mucho loco, drogo y golpean a todo el que se le ocurre dormir ahí, por eso me los traje aquí.” Apuntó el hombre.
Refirió que aunque algunas autoridades del DIF se han acercado para tratar de ofrecerles un sitio donde quedarse, prefieren permanecer en las inmediaciones del nosocomio.
Los padres de Marco indicaron que en este sitio nadie los molesta, y todos los días llegan personas a regalar comida, lo que aprovechan para alimentarse y a su hijo.
“Nos bañamos en el albergue, o como podemos y nos dormimos aquí”, refirió Ana.
FRÍO
La casa de campaña es apenas lo que tienen para cubrirse del intenso frío que se ha registrado en los últimos días.
“Nos cubrimos del frio con las cobijas y ya juntos nos calentamos, estamos bien aquí, pero si tenemos planes de juntar el dinero para los pasajes y regresarnos a Monterrey”, aseguraron los padres.
Marco de apenas dos añitos, tiene dentro algunos muñecos que le regalaron esta Navidad las personas de buena voluntad que acudieron este día a dar un poco de aliento, esperanza y comida a las familias que esperan por sus familiares, pero también a las decenas de vagabundos que acuden para saciar el hambre.
NAVIDAD
La familia indicó que pasaron muy bien la Navidad, y hasta comieron comida, Marco recibió bolsitas de dulces y hasta algunos juguetes.
