
Durante la presentación, María Fernanda Rodríguez, quien está al frente de la Dirección General de Economía, destacó la importancia del calzado en la historia leonesa. Asimismo, resaltó el hecho de que ser zapatero no es nada sencillo, y se trata de una actividad que se lleva en el corazón.
“Precisamente, con el objetivo de destacar a los fabricantes, la Cámara de la Industria del Calzado del Estado de Guanajuato crea el San Crispín de Oro, máximo galardón que reconoce a industriales sobresalientes, y cuyo trabajo y trayectoria han contribuido al fortalecimiento del sector zapatero”.
El libro, precisamente, recopila más de tres décadas de nombres de personas destacadas, así como empresas que han contribuido a conformar la historia de la ciudad de León.
“Sin conocimiento y sin historia no hay presente ni futuro” destacó Rodríguez.
El galardonado con el San Crispín 2001, Salvador Sánchez Romero, fue uno de los invitados especiales, quien durante su discurso destacó que es un orgullo formar parte de ese libro, que da parte de la historia del calzado no solo en León, sino en los municipios del Rincón, en cuyo contenido se ven reflejados importantes hombres de negocios de León, que integran esa noble y gran industria.
“El tema del zapato a todos nos importa, independientemente del país donde nos encontremos”, señaló el empresario. “Una característica que jamás encontramos en nuestros galardonados, es el conformismo. Nunca se cruzaron de brazos”.
Por su parte, Leopoldo Navarro, editor del libro “Los Sancrispines” leyó los nombres de todos los ganadores del premio en cuestión, quienes son además protagonistas del libro y su acervo documental, de tantas personas que han formado, y forjado, la industria zapatera panza verde.