A dos días de terminar el año, el Instituto Municipal de la Juventud ha ofrecido un regalo a todos los amantes del arte urbano: el libro “Muros: creatividad urbana, el arte en las calles de León” disponible para consulta, lectura y descarga gratuita en este enlace: http://leonjoven.gob.mx.
Al respecto, Misraim Macías, explica que el libro escribe cómo nace, crece y evoluciona en arte urbano desde sus inicios hasta el día de hoy, que es Academia Juventudes. “Más allá de una galería de arte, es una investigación de campo acerca del tema en nuestra ciudad”.
El proceso de investigación tomó año y medio. Con entrevistas y fotos que dieron como resultado más de 200 páginas. “Todas las fotografías tienen un sentido y un propósito. La idea es que no paremos allí” dice Macías.
Uno de los objetivos, apunta Misraim, es que el modelo se vuelva replicable, pues es para todo aquel que quiera rescatar espacios públicos en cualquier ciudad. Otra finalidad, apunta el director del Instituto de la Juventud, es que los jóvenes artistas puedan hacer un modelo de negocio de su trabajo y un estilo de vida, que no se dedican a eso meramente de hobby.
SOBRE EL LIBRO
“Muros, Creatividad urbana: el arte en las calles de León” es una mezcla de lo lúdico con lo académico. Ofrece tanto información interesante, como imágenes de los murales y el arte urbano que abundan por la ciudad y se pueden apreciar en sus muros.
En su primera parte, ahonda sobre los precursores del arte urbano en la Capital del Calzado: Wesly, Nikis Manos Pintadas, y testimonios sobre los orígenes de esta disciplina. Posteriormente, muestra el esfuerzo del Instituto Municipal de la Juventud por hacer visible el arte urbano, desde sus orígenes hasta eventos como “Xprésate”. También muestra una galería de las principales obras de León, y relata el nacimiento de la Academia Juventudes como un medio no solo de expresión para los jóvenes, sino un canal para que aprendan a vivir del arte urbano.
El texto define: “el arte urbano parte de una estética específica y recurre tanto a elementos discursivos del grafiti como a la exploración de otras técnicas, seguimiento de vanguardias, estéticas, etcétera”, evoca también la importancia de los chicanos y cómo se va adaptando el bagaje y los códigos estéticos, así como los grupos o “crews”.
Una parte sumamente interesante es cómo llega el arte urbano a esta ciudad zapatera, y cómo va evolucionando durante los años noventa, al igual que a otras ciudades del país, gracias a información difundida en los medios de comunicación y a los migrantes que volvían de Estados Unidos. Ya en 1995, Wesly, uno de los artistas urbanos de León, recuerda que comenzó a pintar en una época en la que no había un registro previo de esta disciplina.
Asimismo, recuerda los festivales de arte urbano más destacados de León, como Mictlarte, De dos a tres caídas y Malecolor, así como la obra que rinde un homenaje a las series animadas de Los Simpson, el anime Saint Seiya (mejor conocido como Caballeros del Zodiaco) y el videojuego Mario Kart.
El libro concluye profundizando en los aspectos de la profesionalización del arte urbano, y se busca “actuar para formar y formar para actuar”.
