Al cumplir sus primeros 15 años de vida, el Festival ‘Tapete de la Muerte’ se apoderó de las principales calles de la Zona Centro, donde miles de personas pudieron apreciar las diversas manifestaciones y expresiones que nos recuerdan a quienes ya han partido de este mundo.
Una vez más, las principales calles de la Zona Centro de la Capital del Estado se vieron llenas del fervor y la devoción por la muerte, con la celebración de la 15 edición de la tradicional muestra.
Tuvieron que pasar dos años, en los cuales la pandemia del Covid-19 limitó esta exposición y para este 2022, ya sin las restricciones, cientos de personas y miles de asistentes dieron vida y forma a una muestra que se convierte poco a poco en una tradición.
Convocados por la organización ‘Manos Unidas’, cientos de alumnos de primarias, secundarias y escuelas del nivel medio superior mostraron su talento y capacidad para dar vida, forma y figuras de la muerte y otros motivos.
Entre esos alumnos, los estudiantes del Video Bachillerato de la UVEG, en la comunidad el Tejaban, señalaron que su participación solo tiene la finalidad de mantener viva una tradición que hace único a nuestro país en el mundo.
Los alumnos, maestros y directivos de las escuelas participantes mostraron su talento y creatividad al utilizar materiales como granos básicos: maíz, frijol trigo, arroz y otros elementos como frutas y verduras, además del principal producto, el aserrín.
Con una mezcla de todos estos productos elaboran figuras que recuerdan, evocan y rinden homenaje y culto a la muerte, el cual plasman en el piso de las calles y con ello muestran la diversidad en los festejos por los fieles difuntos.
Esta muestra, de acuerdo con los participantes forma parte del estilo que se conoce como, ‘Arte Efímero’, el cual solo permanece por algunas horas en el piso, debido a que su principal elemento, el aserrín suele ser dispersado por el viento.
Mientras el día avanzó, calles como González Obregón y Sopeña se llenaron de la muestra de la habilidad y talento de los participantes que las convirtieron en gran tapete, para rendir un merecido reconocimiento a los muertos.
Los tapetes eran observados por una multitud de personas que quedaban impresionadas con la calidad desplegada, pero sobre todo con la participación voluntaria de jóvenes estudiantes que han hecho de esta muestra, una práctica que apunta a ser parte de las tradiciones.
Conforme el día avanzó, también disminuyó la cantidad de gente y así la muestra poco a poco dejó de ser apreciada, pero cumplió con su objetivo y ahora es parte activa de las tradiciones del Día de Muertos.



