
Tomar en cuenta que, por lo práctico de pagar con la tarjeta, la recomendación es no perderla de vista, emplearla en negocios establecidos y evitar hacer compras con terminales de negocios ambulantes.
Recordar que para este periodo vacacional algunas instituciones bancarias, al hacer la compra con la tarjeta, notifican al banco para que sean preautorizadas, lo que quiere decir que, antes del cobro, llega un mensaje al celular pidiendo la autorización del cobro de la compra, lo que David considera una opción válida en caso de que la tarjeta sea robada, extraviada o clonada.
Explicó que, de tener que elegir entre pagar con una tarjeta de crédito o débito, es preferible hacerlo con la de crédito, ya que es dinero del banco y, por lo tanto, hay ciertas medidas de seguridad para que el banco pueda anular la compra de forma rápida. Mientras que para la tarjeta de débito no hay medidas universales para evitar el robo o clonación, lo que es cada vez más frecuente.
“Para esta época del año, las medidas de ciberseguridad tienden a relajarse mucho, sobre todo porque turistas salen y visitan lugares que no conocen y también buscan establecimientos que tienen terminales, pero no necesariamente los más seguros”, dijo.
Contó que se le ha pedido a la Profeco que las medidas sean más estrictas para evitar malos usos y manejos de tarjetas clonadas.
“Lamentablemente la Asociación Mexicana de Bancos está en una actitud de brazos caídos y no ha respondido favorablemente a las peticiones que se hacen a instancias de Gobierno Federal”.
Algunas de estas restricciones que no se toman en cuenta es que no se pide la identificación oficial, no se coteja la firma de la tarjeta con la firma de quien adquiere el producto o servicio y debería contarse con servicios de videovigilancia en aquellos puntos de venta en donde se hace la compra y establece límites de gasto en la tarjeta.
Agregó que en México se tienen las mismas instituciones bancarias que en Europa o Estados Unidos, pero no existen las mismas medidas de seguridad, pues el Gobierno Federal debería imponer a los bancos sanciones duras y quejas en el momento en que se dejen de cumplir las medidas, pues el único afectado es el patrimonio de los usuarios.