El próximo 22 de abril se celebrará el Día de la Tierra. Se trata de una conmemoración con el objetivo de cuidar y preservar el planeta.
Y lo cierto es que en León queda muchísimo por hacer, así lo señaló, en entrevista para El Heraldo, el biólogo Fernando Araiza, quien preside y es fundador de la asociación Alfredo Dugès, dedicada a la preservación ecológica en León.
El Centro de Estudios Dr. Alfredo Dugès tiene una página en Facebook con ese nombre, está coordinando todos sus esfuerzos para presentar programas alternos a la cuestión del rescate y cuidado del medio ambiente.
Su agrupación fue bautizada así en honor a un científico francés que fue pilar en el estudio de los recursos naturales en el Siglo XIX y principios del Siglo XX, y para Guanajuato fueron los trabajos más destacados los que realizó en lo que hoy en día es la Universidad de Guanajuato.
Sobre el Día de la Tierra, de acuerdo con la página de las ONU:
“Celebramos el Día Internacional de la Madre Tierra para recordar que el planeta y sus ecosistemas nos dan la vida y el sustento. Con este día, asumimos, además, la responsabilidad colectiva, como nos recordaba la Declaración de Río de 1992, de fomentar esta armonía con la naturaleza y la Madre Tierra.
Este día nos brinda también la oportunidad de concientizar a todos los habitantes del planeta acerca de los problemas que afectan a la Tierra y a las diferentes formas de vida que en él se desarrollan”.
Araiza explica: “Este festejo es a nivel mundial, y ha crecido de manera inconmensurable. Lo que destaca nuestra participación como centro de estudios, es sumarnos a la participación de los ciudadanos en todos estos eventos, por lo que necesitamos formar parte de una serie de acciones articuladas”.
LO QUE FALTA POR HACER
“Nos da mucho gusto que a lo largo de toda la entidad se hagan esfuerzos para darle atención al medio ambiente, pero hay cosas que se han quedado en el tintero y no avanzan. Un caso concreto es que no estamos debidamente capacitados para el cambio climático y ya nos está afectando mucho”, dice Araiza.
Otro problema muy serio es que la entidad es una de las que más fuerte recibirá el embate del cambio climático.
Es por ello que distintas organizaciones están haciendo captación del agua de lluvia e incrementar las áreas verdes, pero sobre todo, el esfuerzo que debe realizar la autoridad es detener el impacto ambiental y el saqueo que se está haciendo de los recursos naturales.
Un problema considerable, explica Araiza, es el del Parque Los Cárcamos.
“Es una obra que empezó con bastantes deficiencias. El Centro de Estudios Ambientales Dugès hizo un recorrido, y encontramos que hay ciertos detalles que se deben de atender de manera inmediata, sobre todo la pared que colinda con el humedal. Se excava a más de diez metros, y puede provocar contratiempos y riesgos en la temporada de lluvia. Esperamos respuesta a la dirección de gestión ambiental, y nos sumamos como una postura crítica al esfuerzo de conservar el humedal, pero sobre todo que si hay alguna falla no vayamos a lamentar alguna destrucción”.
