
El arzobispo continuó con su mensaje a los feligreses que no pueden acudir a los templos de la ciudad, pero que siguen la misa a través de la televisión pública de Guanajuato.
Al término de la misa, envió su bendición a los que incluso no han podido seguir las celebraciones remotas.
«A todos aquellos hermanos que están en las cárceles, los que por muchos motivos, no pueden participar de esta forma, de la Santa eucaristía, también a los ancianos y todos hermanos sufrientes en hospitales para que Dios nuestro señor los fortalezca; a todos los médicos, enfermeros y enfermeras que están cuidando nuestra salud».
Sobre no poder celebrar ceremonias, dijo:«debemos tener la plena seguridad, que donde dos o tres nos reunimos en nombre de Jesucristo, ahí está él».
«No perdamos la paciencia, los invito a que cooperemos con todas las normas que nuestras autoridades nos indican, es tarea de todos cuidar nuestra salud», añadió.
En su homilía, se refirió a la situación actual, con la creación de Dios dañada por el hombre, así como se refirió a las ideas que hacen mella en la imagen de la Iglesia, cuya actividad se extiende a todos los sectores sociales.