Rafael Pérez, director del Instituto Municipal de Planeación (Implan) señaló que el problema del agua ha sido cíclico pero que la crisis actual nos debe hacer tomar conciencia de la situación.
“Esta situación no es permanente; tiene dos variables de crecimiento y una de ellas es que la ciudad aumenta sus consumos y el otro, el de las cuestiones climáticas. Si bien estamos asustados por el cambio climático, son ciclos. Esto ya pasó hace 12 años y como entonces, se espera que el llamado Fenómeno del Niño no tarde en llegar”, compartió.
Mencionó que mientras esto sucede y esperamos que se recomponga el tema climático.
Debemos tomar conciencia de la situación y hay que considerar para el largo plazo lo que se está haciendo.
“En el Implan estamos haciendo dos cosas; primero introducir en todos los procesos de planeación urbana, no sólo para viviendas, sino para cualquier cosa, la exigencia de que se contemple la vegetación. Es una reconfiguración total del paisaje urbano”, explicó.
“Por ejemplo, ya no es nada más el árbol, ahora se trata también de otro nivel de plantas que le llamamos el ‘sotobosque’ que son unas plantas cuyas raíces retienen el agua a su paso por la ciudad y permiten que haya más infiltraciones. La otra, es seguir insistiendo en la densificación urbana”, compartió.
Dijo que otro tema importante es cuidar a la Sierra (de Lobos) que es un área natural protegida, a la que hay que meterle mucho más esfuerzo.
“Hay que trabajar con las micro cuencas. De allá viene el agua. Es el ‘tinaco’ de León y hay que cuidarlo. Se debe prevenir incendios, trabajar en esas cuencas, etc.”, acotó.
Compartió que la idea es que en los programas de gobierno de las siguientes administraciones se vayan introduciendo todos estos elementos.
“Nuestra idea es seguir defendiendo el tema de largo plazo y en lo en lo particular cada quien como habitante de este municipio, cómo en su día a día, respeta a los árboles. Para muchísimos ciudadanos un árbol es un fastidio, porque la raíz deteriora la banqueta, el aljibe; los pájaros ensucian los coches, sueltan basura, etc. pero al final, todo el mundo quiere sombra”, recordó.
Enfatizó que las crisis llevan a la toma de conciencia y con mayor conciencia hay un cambio de conducta tanto individual como social.
“Esperemos que lo que estamos viviendo, nos lleve a eso, a hacer conciencia de que debemos ser más empáticos con la naturaleza”, finalizó.
