
Centró su mensaje en pedir la iluminación del Espíritu Santo y que venga en nuestro auxilio ante las dificultades cotidianas y para unirnos en pedir por el perdón de nuestros pecados.
Durante el viernes dentro de los templos, los feligreses realizaron el rezo del Viacrucis interno, con las medidas sanitarias y grupos reducidos con sana distancia.
Mientras en la parroquia de San Miguel, pese a estar prohibido, un grupo de fieles efectuaron un recorrido por las calles sólo con el personaje de Jesús, para no perder la tradición, según dijeron.
En San Francisco del Coecillo, transmitieron por redes sociales Las Tres Caídas, previamente grabadas, una parte en el templo del Calvario.
En el templo de la Candelaria del Coecillo, el sacerdote durante la misa de Lavatorio de Pies a los Apóstoles, pidió a los católicos a que tomen muy en serio las celebraciones religiosas, que no lo tomen como un teatro, o escenificación para ver y divertirse, sino que atiendan el mensaje de Jesucristo.
“A diario vivimos nuestro propio Viacrucis y sólo lo podremos llevar con la fe, la esperanza en Jesucristo, como nos enseñó, a hacer oración, a tener fe, a vivir como Dios manda, a ser fraternos, solidarios con nuestros semejantes”, señaló.
Los feligreses pidieron por los enfermos de Covid-19, sus familias, los que han fallecido por esta enfermedad, los médicos, enfermeras, personal de salud que los atienden sin descanso y todos ellos viven su Viacrucis cotidiano.
Así como, los trabajadores sin trabajo, los microempresarios que quebraron, las mujeres que abortan, los que abusan del poder económico, político, la gente que vive sin tomar en cuenta a Jesucristo, a Dios, en sus vidas.