A través de un boletín, la Dirección General de Fiscalización y Control, informó que detectó y suspendió una fiesta clandestina.
El evento se realizaría en una terraza y jardín de fiestas de la colonia San José del Clavel, la convocatoria llevaba el nombre de Drunk House (Casa borracha); iniciaría a las 7 de la tarde.
Se esperaba que llegaran cerca de 500 personas, mismas que recibieron la invitación a través de redes sociales, se anunciaba cómo «La noche más caliente del año» y se sugería a los interesados «buscar cómo fugarse de casa ese día porque fiestas así no se repiten».
Aunque se decía que cada uno de los asistentes debían llevar sus propias bebidas alcohólicas, se anunciaba que regalarían 300 «shots», cobrarían $80 de descorche, jugarían «beer pong» y se rifarían botellas.
COSTOS
El costo de entrada variaba según la hora e iba de 100 a 140 pesos para hombres y de 50 a 70 pesos para mujeres.
Al interior se tendrían las luces apagadas, solo se iluminaría el lugar con láser y neón, además de que se llenaría el espacio de humo.
Personal de Fiscalización llegó al lugar en punto de las 7. Los organizadores se encontraban haciendo los últimos preparativos y esperaban a que llegaran las bebidas alcohólicas.
MENORES
Durante el tiempo en que se realizó el operativo llegaron cerca de 60 personas, la mayoría menores de edad.
Ésta es la octava fiesta clandestina que la Dirección General de Fiscalización y Control suspende en el período comprendido entre el 1 de septiembre de 2016 y el 5 de agosto.
El director del área, Francisco Javier Arenas Hernández, insistió en invitar a los padres de familia a conocer las actividades que realizan sus hijos y les pidió asegurarse de que acudan a lugares seguros.
«Tenemos que hacer un trabajo en equipo; necesitamos que los padres sepan en dónde están sus hijos», dijo.
