
Para muchas personas, a las emergencias médicas o padecimientos crónicos se les añade una preocupación por las fechas de las citas que, a veces, toman varios meses, según testimonios compartidos.
Rosy, quien habita en el Municipio Tequila, Jalisco, tiene un hijo con insuficiencia renal que normalmente es atendido en el Hospital General de Zona 89 del IMSS, en Guadalajara.
El hijo de Rosy ha lidiado con este padecimiento durante años y conforme pasa el tiempo más se agrava, pues ha desarrollado diabetes y problemas en el corazón.
«En el Seguro sí lo atienden y siempre hay citas, nada más que a veces pueden tardar hasta seis meses. A él le habían dado una cita para abril, le habíamos sacado estudios que sólo tienen una duración de tres meses, por lo que no alcanzaban a llegar. Yo hablé con el doctor y me dijo que ya no le sacara estudios, pero su cita quedó para el 15 de abril.
«Sí le están dando el tratamiento y el seguimiento que él está requiriendo en cuanto al servicio médico. Gracias a Dios contamos con este servicio y cubre su enfermedad. A veces es deplorable, pero ¿qué hacemos si no tenemos con qué (atenderlo en otro lugar)?», compartió.
Su hijo no es el único conocido de Rosy que batalla con citas tardadas, pues a una amiga que tiene una hernia en el ombligo le dieron una cita hasta octubre del próximo año, a pesar de sentir dolor en su día a día.
Un familiar de un paciente internado, que no quiso revelar su nombre, viaja también desde Tequila rutinariamente, pues su esposo es atendido en el mismo hospital.
«Mi esposo necesitaba una cirugía en el ojo, le dieron cita hasta marzo, pero ahorita está aquí en urgencias, estoy esperando para saber de él», compartió.
En la Unidad de Medicina Familiar 51, en Guadalajara, la situación es similar; una paciente con problemas de rodilla tuvo una cita médica en noviembre, sin embargo, la cita para sacarle una radiografía se la dieron hasta febrero próximo.
«Así traigo la pierna de hinchada y en esa clínica tampoco he encontrado mis medicinas. A mi esposo le pidieron un electrocardiograma y le dieron la cita en cuatro meses, se lo sacamos por otro lado, necesitábamos saber qué tenía en el corazón», indicó.
El otorgamiento de citas para meses después es un mal general. En el Hospital La Raza del IMSS, en la CDMX, los pacientes incluso hacen filas de hasta de cinco horas en el frío para conseguir una cita hasta marzo, abril o mayo del próximo año. Fue el caso de Esteban Martínez, de 62 años, quien fue operado de la próstata y el miércoles le agendaron cita de valoración en Urología hasta el 15 de mayo.