Con nostalgia, ojos llorosos e incluso con lágrimas resbalando por las mejillas, miles de leoneses visitaron a sus difuntas madres en los diversos cementerios de la ciudad.
Un operativo de tránsito, el aroma y el diverso colorido de flores, globos y rehiletes de los comerciantes, fueron la bienvenida que tuvieron los panteones del municipio para los miles de leoneses que ayer se dieron el tiempo para visitar y recordar a las que fueron “jefas del hogar” por mucho tiempo.
Por otra parte, la música en el campo santo no pudo faltar, pues canciones como amor eterno, o madrecita querida resonaban por gran parte del lugar.
La familia Botello López, fue una de tantas que acudieron al panteón San Nicolás a visitar a los seres queridos que se adelantaron en el camino.
Ellos señalaron que es importante honrar la memoria de “la persona por la cual estamos aquí”.
Compartieron con este diario que hace menos de 2 años perdieron a su madre y padre, un duelo muy difícil pero que poco a poco se va superando porque las enseñanzas que su madre les dejó, los recuerdos y las anécdotas siempre van con ellos para todos lados.
Dijeron que es importante honrar sus restos, pero siempre tener presente que su alma en el cielo y en ellos su recuerdo porque son carnes de su carne.
Recuerdan a la madre como la persona que siempre estaba ahí, a la que siempre les alcanzaba todo, sin embargo desde que se fue no hay un día que no la piensen.
El visitar sus restos es otra forma de agradecer el cariño que en vida les dio, agradecer las enseñanzas, los valores inculcados tan importantes para la sociedad de hoy en día, y recordando que son cosas buenas las que siempre sobresalen más allá del dinero, las enseñanzas son mucho más valiosas.
Se fue pero les enseñó a seguir adelante; además de que tienen hijos, y nietos como una razón más para hacerlo.
Como ellos, las personas que tenían familiares en lo alto de las gavetas utilizaban escaleras para lograr alcanzar a dejarle frente a su espacio las flores, o los rehiletes que llevaron para ellos.