Los leoneses celebraron el tradicional Domingo de Carnaval como lo han hecho durante años: no solo asistiendo a la celebración eucarística, sino también, mojándose y arrojándose huevos con harina y confeti.
La tradición es muy común no solamente en León sino también en varios municipios y comunidades de la República Mexicana: se trata del preludio de la cuaresma, por lo que es común la festividad, la alegría y las actividades lúdicas. En algunas colonias es habitual que los niños jueguen a mojarse, ya sea con cubetadas de agua o con pistolas que disparan chorros, pero lo más común es comprar cascarones de huevos que contengan confeti o harina y arrojárselos a algún amigo o una persona descuidada.
La tradición tiene años, y se celebra en muchos barrios de León, como es el caso del Coecillo, San Juan de Dios, Barrio Arriba o San Miguel. Uno de los principales lugares para surtirse de los huevitos, que representan la Pascua, es la calle Josefa Ortiz de Domínguez, pero no faltan las amas de casa que para sacar un dinerito extra ponen un puesto afuera de sus hogares, ofreciendo ya sea una bolsa o una canastita.
MEDIO SIGLO
Hermenegildo Martínez, lleva toda su vida radicando en León, y actualmente tiene 50 años. De niño le gustaba ir al Parque Hidalgo a mojarse, y actualmente les compra huevos a sus hijos y nietos en la calle Josefa, pues sabe que hoy en día gastar el agua no es adecuado, “pero de todos modos no le puedo quitar a mis chamacos la diversión”.
Los vendedores, por su parte, disfrutan de las ventas, como Arturo Ramírez, quien compra los huevos en el mercado y se dedica a darles color: rellenarlos del confeti o la harina, y posteriormente pintarlos con aerosol. A 18 o a 12 pesos ofrece la canastita que es comprada por padres de familia, niños y adolescentes.
PERSONAJES DE CASCARÓN
Pero no todo son los tradicionales huevitos: también destacan las figuras con cascarones a los que se les da forma de cabezas, convirtiéndolos en personajes como Peppa Pig, los Minions, Bob Esponja, el Chavo del Ocho o las princesas Disney. Soledad Valdés se dedica a hacerlas, para posteriormente venderlas a 15 pesos. Tiene 40 años realizándolas para los domingos de Carnaval.
Una tradición que, sin duda, persistirá en León durante muchos años más.
