Trabajadores, directivos y patrones de las empresas de calzado, tenerías y proveeduría participaron en la 78ª peregrinación para dar gracias a la Virgen de Guadalupe, por el trabajo, las fuentes de empleo, la familia y dignificar el mundo del trabajo.
EL TRABAJO
En la Calzada de los Héroes, primero los trabajadores y patrones participaron en la misa celebrada por el padre Jaime Ramírez a las 3 de la tarde, quien los exhortó a dignificar el trabajo, a que respeten y traten bien a sus compañeras trabajadoras y empleadas, muchas de ellas son madres de familia, que sean honestos, no roben, que escuchen y tomen en cuenta la palabra del evangelio, que sean personas de fe con obras de bien hacia el prójimo.
Más en estos tiempos en que hay bastante ruido e interferencia que distrae, no dejar de escuchar y menos atender y practicar la palabra del evangelio, que no suceda como a Juan el Bautista “la voz que predica en el desierto”, muchos no le hicieron caso y en nuestros tiempos la gente está más distraída y concentrada en el celular, por ejemplo, dijo el presbítero Jaime Ramírez.
Pidió a los trabajadores que en lugar de quejarse de que sus patrones les pagan poco, no malgaste el salario en el alcohol, drogas y mujeres; sino que lo destinen en beneficios para sus familias.
El padre Jaime Ramírez los alentó a que tomen en cuenta que el trabajo es para dignificar a las personas, como enseña Cristo en el evangelio.
Al término de la misa en honor de la Virgen de Guadalupe, a las 4 de la tarde los contingentes de trabajadores y patrones de las distintas empresas del sector calzado, así como taxistas y textileros, salieron en peregrinación desde la Calzada de los Héroes hacia el Santuario de Guadalupe, con ofrendas de despensas, ramos de rosas y con sus uniformes que los identificaban con su centro de trabajo.
RECORRIDO
En el recorrido rezaron el rosario, cantaron “La Guadalupana”, alabanzas, brincaron de alegría, repartieron estampitas de la Virgen de Guadalupe a la gente que los observó y formaron una valla humana en el trayecto.
Con bandas de guerra, carros alegóricos, los obreros, directivos y patrones de las empresas, caminaron y cantaron sin cesar como signo de devoción y fe hasta llegar al Santuario de Guadalupe. Al menos 30 mil personas participaron en la peregrinación para dar gracias por el trabajo, la familia y los bienes recibidos durante un año más a la Virgen Morenita del Tepeyac y pedirle que los siga ayudando el próximo año.



