A lo largo de la historia de León, se han sentido varios temblores y sismos. Aunque lo que ha ocurrido en los últimos días es un hecho inusual, no es improbable, ni mucho menos, imposible. De acuerdo con información del Archivo Histórico y el libro de efemérides del historiador y maestro leonés José Sóstenes Lira, hubo varios casos en el siglo XIX.

Uno de los primeros eventos de esta clase que se tiene registro, ocurrió en abril a las 2 de la tarde, en 1857. El libro de efemérides apunta: “la población es mecida por un temblor oscilatorio, que según personas fidedignas, ha sido uno de los más intentos que se recuerda en León”.

Sin embargo, esa no fue la primera vez… ni tampoco, la última. Otro temblor ocurriría en el año de 1900, concretamente el 19 de enero a las 11:00 de la noche, cuando se sintió un ligero temblor oscilatorio. El 14 de abril de 1907 y el 7 de junio de 1911, también ocurrirían movimientos sísmicos, aunque, como es evidente señalar, ninguno con la fuerza, la intensidad y la capacidad destructiva de la ciudad de México.

El 19 de septiembre de 1985 la Ciudad de México sufriría el más grande terremoto que se tuvo conocimiento en todo el siglo XX. El impacto fue tal, que se llegó a sentir en León, con una intensidad de 3 grados. Teniendo una duración de 45 segundos. Afortunadamente fue solo el susto que sufrieron miles de leoneses, pues no se registraron daños ni humanos ni materiales serios… a lo sumo, hubo líneas telefónicas que quedaron inutilizadas, lo que generó inmensa preocupación de los leoneses que tenían familiares viviendo en la ahora CDMX.

El impacto del terremoto hizo que muchos ciudadanos de la capital vinieran a vivir a León, así como otras ciudades de provincia. El primero conteo de víctimas arrojó más de 3 mil. Aquel evento sísmico de 7.3 grados en escala Richter, marcaría la historia del país para siempre. Posteriormente, réplicas de menor intensidad también sorprenderían a los capitalinos.

Para el 21 de septiembre, Guanajuato ya se había unido al luto nacional. Incluso hubo apoyo gubernamental a los damnificados.

Pero esa no sería la única vez en que un sismo en otro punto geográfico de la República Mexicana se sintiera también en la Capital del Calzado. El 9 de octubre de 1995, que ocurrió en Colima, tuvo una intensidad de 8.2 grados y causó muertes y miles de damnificados.

Para evitar cualquier posible accidente, se evacuó a los niños de varias escuelas en León, hecho que fue notificado en EL HERALDO de aquel entonces. El movimiento sísmico tuvo también, en León y en Silao, una duración de 45 segundos.

Es importante recordar que México ha tenido varios terremotos. Algunos tristemente memorables, como el acontecido el 27 de julio de 1957, que incluso provocó la caída del Ángel de la Independencia. Este fue de 7.7 grados, y tuvo a Acapulco como epicentro.

El 19 de septiembre de 2017, ocurrió otro de los sismos más memorables y recientes. De acuerdo con la página web de divulgación científica de la UNAM, “Ciencia UNAM”, se explica:

“El sismo de 1985 liberó 32 veces más energía sísmica que el del 19 de septiembre de 2017. Sin embargo, en 1985, el epicentro fue muy lejano y bajo las costas del estado de Michoacán, a más de 400 km de la capital, mientras que el 7.1 ocurrió apenas 120 km al sur de la ciudad. Al propagarse, las ondas sísmicas se atenúan rápidamente. Por ello, a pesar de que la ruptura que generó las ondas sísmicas el martes pasado es mucho menor que la de 1985, las sacudidas en la Ciudad de México fueron tan violentas”.

No cabe duda que los eventos que ocurren actualmente no son los primeros… ni tampoco serán los últimos.

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