Inicio Local León León y su huella revolucionaria

León y su huella revolucionaria

0

El próximo día 20 se conmemorará el aniversario de la Revolución Mexicana, un hecho histórico sin precedentes para el país. Más allá del papel de figuras como Porfirio Díaz o Francisco Villa, el movimiento tuvo un fuerte impacto en León y Guanajuato, desde sus avenidas principales hasta las comunidades más pequeñas.

Aunque muchas nuevas generaciones lo desconocen, personajes clave de la Revolución tuvieron presencia determinante en León y otros municipios del estado, y numerosos edificios fueron escenarios fundamentales. Algunos aún se conservan.

Un ejemplo es la Casa de las Monas, en la calle 5 de Mayo del Centro Histórico. Hoy funciona como pizzería, pero en la Revolución fue un punto crucial. El historiador Arturo Navarro recuerda: “Francisco Villa estableció su cuartel en esta edificación, junto con su Estado Mayor, y se dice que en el jardín hubo ejecuciones. El 29 de enero de 1915, León se convirtió por decreto en capital del estado, asentando allí el Palacio de Gobierno bajo el mando del coronel Abel B. Serratos”.

Otro vestigio es el Círculo Leonés Mutualista, hoy una tienda en la Zona Peatonal. A inicios del siglo XX, durante la Revolución Maderista, fue sede de la Cruz Roja Mexicana en 1913. Para entonces, muchos leoneses repudiaban el gobierno de Porfirio Díaz. Entre los ideólogos destacó Praxeides Guerrero, quien visitó la ciudad en 1909 para difundir sus ideas y organizar una delegación de su partido cerca del Molino del Refugio, junto al río de Los Gómez.

La Plaza de Gallos, hoy recinto de múltiples eventos y atractivo turístico, también fue escenario histórico: allí Francisco I. Madero encabezó un mitin.

Las huellas de la Revolución marcaron profundamente a México y León no fue la excepción.

PASCUAL OROZCO
Entre los episodios más violentos destaca el asedio de Pascual Orozco, documentado en el Archivo Histórico Municipal. En 1914, el periódico El Obrero calificó a los generales villistas Pascual Orozco y José Pérez Castro como ladrones y asesinos que se encontraban en San Francisco del Rincón. Ambos, enfurecidos, juraron llegar a León para “tomar cartas en el asunto”. Su fama de agresividad generó temor justificado.

Los villistas avanzaron rápidamente y comenzaron el asedio desde una hacienda ubicada donde hoy está la colonia Los Limones. Pese a la defensa local, para las 19:00 la ciudad ya estaba invadida por las tropas orozquistas. Orozco autorizó saqueos y ordenó destruir y quemar El Obrero. Las crónicas relatan un incendio que abarcó varias cuadras y una ciudad cubierta de cadáveres. Orozco huyó a Estados Unidos, donde sus restos reposan en El Paso, mientras Pérez Castro fue arrestado en Lagos de Moreno.

Estas son solo algunas de las historias que la Revolución dejó en León y que aún forman parte de su memoria colectiva.

Salir de la versión móvil