
La Arquidiócesis Metropolitana de León cuenta con tres nuevos sacerdotes ordenados por el Arzobispo Alfonso Cortés Contreras y en los próximos días ordenará otros seis presbíteros que se integrarán a servir al pueblo católico.
Los nuevos sacerdotes son Antonio Collazo López, Jorge Muñoz Castro y Armando Sánchez Espinoza, quienes serán enviados por el arzobispo a una comunidad parroquial de alguno de los municipios de la región, al término de las demás ordenaciones sacerdotales.
“Desde este momento Dios no los va a llamar siervos sino amigos y les va a comunicar la cercanía, en el silencio, en la vida de la iglesia su amor y su amistad, para amar a Dios sobre todas las cosas, amar al prójimo como a nosotros mismos”, les dijo el pastor católico.
Agregó “que Dios les unte el corazón de amor, para que amen su persona, su sacerdocio, amen la vida de la iglesia, amen a las comunidades”.
El arzobispo dijo a los nuevos presbíteros que “en la oración que voy a hacer antes de imponerles las manos, voy a invocar que Dios de sus manos les envíe el Espíritu Santo”.
Les advirtió que el sacerdote no es para una vida frívola, es para la cruz, para participar siguiendo los pasos de Jesucristo en su muerte y resurrección.
Definió que el significado de que les consagra las manos, es que deben dedicar su vida no como asalariados, que deben dedicar su vida en cuerpo y alma a trabajar por Cristo, las manos son el signo del trabajo.
“Nosotros los sacerdotes no somos asalariados de ocho horas, somos consagrados por este ministerio santo, esas manos deben ser para bendecir, deben ser manos limpias para celebrar el santo sacrificio de la eucaristía, deben ser manos puras para impartir los santos sacramentos a los demás, para ayudar”, enfatizó
El arzobispo indicó “así su mente, corazón y manos, quedan entonces consagrados y pueden decir ya no soy yo quien vivo, es cristo quien vive en mí”.