Todavía no comienza el semestre del Apertura 2017 y el León tiene ya a su lesionado, aunque no de gravedad, el defensa central llegado de los Tuzos del Pachuca, Miguel Herrera Equihua.
El elemento ha trabajado por separado debido a lo que su entrenador, Javier Torrente, calificó como una lesión leve en la planta del pie, que lo mantendrían alejado de la actividad al menos otros 3 días.
«Es algo momentáneo de máximo 4 o 5 días, según tengo entendido, volvería a entrenar en poco tiempo, son parte de las pequeñas bajas que se pueden dar dentro de los trabajos de pretemporada, no sería algo tan grave», aseguró.
Herrera es la única dolencia en el plantel de momento, no obstante el zaguero central Guillermo Burdisso se encuentra en rehabilitación de una fractura de ligamento cruzado de la rodilla izquierda.
Por la levedad de la lesión, Torrente no se preocupa aún, con 5 semanas de trabajo antes de comenzar el torneo liguero, el próximo 22 de julio, ante Atlas.
Pero si la lesión se complicara para el inicio de torneo, el equipo tiene soluciones.
«En esa zona tenemos a (Diego) Novaretti, Nacho (González), (Diego) Novaretti y (Miguel) Herrera Equihua, son 4 para dos puestos, y también (Iván) Piris juega por ahí, estamos cubiertos», dijo.
Los Esmeraldas trabajaron ayer en su Casa Club del sur de la ciudad, en el primer día de pretemporada en esta ciudad.
El técnico asegura que el trabajo de pretemporada en Hidalgo ha sido «muy bueno», y que ahora viene la segunda etapa en que se irá aumentando el ritmo poco a poco.
«Fue positiva, trabajaron muy bien, muy bueno en intensidad, en todos los trabajos, pudimos hacer los estudios y estar juntos por la primer semana, y ahora buscaremos seguir profundizando los trabajos, dándole cada vez más intensidad», dijo.
León jugará su primer compromiso de preparación el próximo 24 de junio, ante Murciélagos de Los Mochis, de la Liga de Ascenso.
