Héctor López Santillana escribe y describe su legado como alcalde de León.
La ciudad se encuentra “en construcciòn” con 440 obras de pavimentos, bulevares, ciclovías, caminos rurales, movilidad, transporte…
Unas son tangibles y hasta causan molestias para los vecinos, otras son más discretas que trascienden para la recomposición del tejido social y la seguridad pública.
Como obra de relumbrón -literal-, en esta semana se sumó el anuncio y la socialización del programa de cambio de luminarias en León donde el gobierno municipal invertirá unos 540 millones de pesos.
Se trata de un proyecto emblema que trascenderá en un moderno sistema de iluminación para una población de 1.5 millones de habitantes que exige condiciones de seguridad pública, bienestar social y con servicios modernos.
La iniciativa contempla la instalación de 50 mil luminarias de alta tecnología en 60 bulevares, 370 colonias y 12 comunidades rurales.
El gobierno municipal espera un ahorro entre el 40 al 50 por ciento del consumo de electricidad y presume que la licitación por la obra y el equipo se realiza bajo un proceso transparente, “sin moches ni preferencias”.
López Santillana y el Ayuntamiento vienen de consolidar la reposición del fallo en la licitación de la basura que dejó fuera a la empresa Red Recolector e incorporó a la firma PASA. A un mes de distancia, cierra julio con el fallo para este plan de luminarias.
Al entrar la fase final del trienio, ya se aprecia el perfil del legado que dejará López Santillana a los leoneses, un plan diseñado para su continuidad, sin interrupción entre una administración municipal y otra.
Por eso Santillana pide que no lo descarten en el 2018 como “gallo azul” para aspirar a la reelección, “a mi no me gusta perder por defául”, dice al admitir que está listo para ir por otros tres años al frente del gobierno municipal.
Bueno, pues será un segundo semestre del año entre obras, programas, acciones y aspiraciones… ¿y conspiraciones “polacas”?
