
El 2 de junio de 2023, un grupo de agentes de investigación criminal se disponía a realizar un cateo como parte del combate a la venta de drogas. Uno de ellos fue baleado y luego hospitalizado. Posteriormente murió. Sus compañeros tenían el dato del agresor. Lo detuvieron al mes siguiente y ahora Cristian Daniel “N”, alias “El Hacha”, fue sentenciado a 13 años y 6 meses de prisión.
Así pasó
Eran como las seis y media de la tarde del 2 de junio de 2023, un grupo de elementos de la Agencia de Investigación Criminal acudió al barrio de Pastita para cumplimentar una orden de cateo. Se trataba de una casa señalada por supuesta venta de droga. El agente, que pertenecía también al Grupo Especial de Reacción Inmediata (GERI), transitaba en su automóvil, a unas cuadras de la caseta de policía que se ubica en la zona.
Al ver que llegaba a la zona, uno de los moradores de la casa disparó contra él. El agente quedó herido tras recibir impactos de bala de grueso calibre. El agresor huyó. Más tarde llegaron elementos en una unidad de Protección Civil. Estabilizaron al herido y llevaron a un hospital, donde posteriormente falleció.
La zona fue acordonada por los policías municipales, mientras que en el área se implementó un operativo especial para tratar de ubicar a los responsables. Los agentes no hallaron ni al agresor ni a sus cómplices, pero sabían quiénes eran.
Tras las indagatorias, las investigaciones arrojaron que fue Cristian Daniel quien accionó un arma de fuego en contra del investigador y luego huyó. Gracias a la labor de inteligencia y el seguimiento del caso, el agresor fue capturado y vinculado a proceso un mes después.
Tras el desahogo de las etapas procesales y mediante una salida anticipada que garantiza el acceso a la justicia de manera pronta, el Tribunal de Enjuiciamiento dictó la sentencia.
Además de la pena de cárcel, el sentenciado deberá pagar una multa económica y se le negaron los beneficios de libertad condicional.
Junio, el mes más violento de ese año
El agente murió en ese mes de junio de 2023, que fue el más violento del año y también fue el más letal para los policías de Guanajuato.
Hasta la mitad del año habían sido asesinados 37 elementos policiales en la entidad; la tercera parte de ellos fue en junio, cuando fueron ejecutados 12 oficiales, siete mujeres y cinco hombres.