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Las iluminaciones, una tradición histórica

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Las iluminaciones, una de las tradiciones más históricas, arraigadas y representativas del municipio de San Francisco del Rincón, en sus inicios no tenían tanto apogeo como lo tienen al día de hoy.

Foto: Cortesía / En la actualidad, las cazuelas de barro han sido reemplazadas por modernos faroles eléctricos.

No se sabe con certeza por qué se le llamaron iluminaciones, sin embargo la teoría más aprobada establece que se les dio este nombre debido a la carencia de luz eléctrica que la antigua villa de San Francisco del Rincón tenía.

De esta manera, para alumbrar el festejo se utilizaban pequeñas cazuelas de barro con sebo en su interior y una mecha, la cual, era encendida y colocada en pretiles o ventanas de las antiguas casas de adobe cumpliendo la función de iluminar el paso que la Virgen de la Concepción recorría.

Esta tradición data desde el año de 1881, según información de Archivo Histórico Municipal de San Francisco.

En sus inicios de esta tradición se iluminaba y colocaba los faroles en las portadas de las casas, desde en la mañana se escuchaba la música de viento a lo largo de toda la calle y los vecinos colocaban papelitos de color azul y blanco por toda la vialidad.

Había pólvora en el suelo, en la cual, se colocaban cuetes siguiendo una línea de hilitos que resonaban su estruendo una vez estallados.  Las calles estaban empedradas y las personas se levantaban desde muy temprano a “barrer” la vialidad con agua, desprendiendo así un delicioso aroma de tierra mojada.

Llegada la tarde nuevamente la banda de viento retomaba fuerza y tocaba  desde las 7 hasta aproximadamente las 10 de la noche.

Se rezaba el rosario y se caminaba como tradición y también se tenía una peque la vendimia de tamales, buñuelos, enchiladas, cañas, cacahuates, entre otros.

Antes no se ponían juegos ni nada por el estilo, si no que la tradición y la esencia de esta eventualidad parecía ser el rezar el rosario, dar la vuelta en compañía de la familia, caminar y escuchar la agradable música de viento.

La imagen de la Virgen se colocaba en medio de decenas de flores de todo tipo de colores y formas.

Anteriormente, las iluminaciones solamente duraban el novenario, es decir 9 días antes del 8 de diciembre, si embargo cuando llegó el padre Felipe, las personas solicitaron las iluminaciones y se extendieron hasta las comunidades como al Maguey, San Roque de Torres, San Roque de Montes, etc.

Posteriormente  las personas de las colonias ubicadas en la zona urbana de la ciudad comenzaron a solicitar la imagen de la Virgen también, y de esta forma, hoy en día se realizan desde poco más de un mes de anticipación.

A la par, el crecimiento de San Francisco originó que se extendieran los días de esta peculiar festividad.

Martha Vera Calderón, directora de la Escuela José María Juárez, ubicada en el Santuario de la Inmaculada Concepción, compartió para El Heraldo que esta tradición evolucionó completamente desde hace poco más de 20 años, con la llegada del padre Felipe a la ciudad.

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