La presidente de la Cámara de la Industria restaurantero en León, Helen Anaya, lamentó la inestabilidad que se vive en torno al gas LP, el cual hace dos semanas vivió un paro de distribución en la capital del país y ahora el alza en los precios.
En la primera semana de julio, el cilindro tradicional de 30 litros de gas LP subió de 630 a 677 pesos en algunas gaseras de la ciudad, y para la primera semana de agosto nuevamente se registró un alza en el precio del mismo cilindro, el cual es vendido hasta en 682.
La representante de los empresarios de la Canirac, Helen Anaya, declaró que el paro de distribución de gas LP en la Ciudad de México ocasionó hace dos semanas nerviosismo entre los agremiados por un posible brote en Guanajuato, el cual por fortuna se disolvió en menos de un día y todo regresó a la normalidad.
Sin embargo, el alza constante de los energéticos, tanto del gas LP con el que trabaja la industria restaurantera como la gasolina que permite la movilidad de empresarios y distribuidores de alimentos, son parte de los puntos negativos contra los cuales tienen que luchar los empresarios, además de la mala economía que genera la pandemia.
Ante la presencia de la tercera ola del covid en el estado y las bajas ventas que aún prevalecen, así como el alza de los energéticos, dijo que los empresarios restauranteros ya están analizando tomar acciones nuevamente para evitar que sus negocios caigan en posibilidad de quiebre.
“Hemos trabajado al interior de la cámara, estamos por citarnos con el sector salud, hicimos una campaña para concientizar en las primeras dos olas y vamos a retomarla nuevamente, sabemos que se bajó la guardia y gracias a eso estamos en el repunte, de alguna manera tenemos que ser más cautelosos ahora para no volver a cierres de los negocios”.
Lamentó que se aproxima el retroceso de Guanajuato al semáforo naranja en las próximas semanas cuando haya más saturación de los hospitales, y reiteró que el sector empresarial no está dispuesto a cerrar sus instalaciones como en la primera ola.
“Sabemos extraoficialmente que probablemente regresemos a semáforo naranja, esto nos afectará, por que se nos reducen aforos y horarios de apertura de los negocios, todo esto de alguna manera son medidas que se tienen que tomar, pero lo que si no estamos dispuestos, porque sería el cierre definitivo del 50% de la industria, es que nos vuelvan a cerrar”, concluyó.



