
“Algunos locatarios ya perdieron la esperanza y volvieron a cerrar por incapacidad para solventar sus gastos ya que no hay nada de venta”, externó Romo Hernández.
Con desanimo reconoció que no queda mucho para los comerciantes pues muchos están en peligro de extinción ya que de alguna manera considera que la situación está provocando ese peligro, pues por un lado está el desánimo del comerciante.
Comentó que los primeros días se empezó a reactivar un poco la venta de calzado escolar pero en lo general la situación sigue y aclaró que ese rayito de luz sólo se vio en la calle Guadalajara y aledañas sólo en lo que se refiere al calzado escolar pero los accesorios en piel y en sintético la situación se torna grave y lamentable.
Y agregó “Ahorita ni los créditos, ni el apoyo económicos sería la solución puesto que no hay a quien venderle, hay exhibición y hay mercancía en bodega pero no hay quien compre”.