A sus 89 años, Antonio ‘La Tota’ Carbajal no pierde los ánimos para celebrar la vida del Unión de Curtidores, que cumplió su 90 aniversario.
Incluso después de lo que le pasó en el asalto a su vivienda, no se perdió la misa en el Club Juventudes, en que acompañó al presidente del equipo Antonio Galindo.
«Afortunadamente estoy bien físicamente pero sí el choque emocional de tener un pistola aquí (en la cabeza) y ver que le temblaba la mano al muchacho, pero eso ya pasó», dijo ayer en el Club Juventudes, lugar de los festejos.
Carbajal lamentó lo sucedido pero no es tanto que se llevaran cosas materiales, sino el valor intrínseco de sus trofeos, medallas y reconocimientos.
«(Lo material) es lo de menos, lo que más me duele son las medallas que gané en el futbol, los reconocimientos que tuve también se los llevaron, eso ¿de qué les puede servir? ni modo que las pongan», ironizó.
Hombre agradecido
Don Antonio agradeció las atenciones de las autoridades municipales y estatales que se pusieron a su disposición pero no confía en que las investigaciones lleguen a buen término.
«Yo les dije que ya no quería nada, agradezco todas las atenciones que tuvieron el presidente Municipal, el Gobernador, mucha gente que no conocía me llamó, incluso de Europa, pero a Dios gracias aquí estoy, lo demás es lo de menos».
¿Regresa el Unión?
«No, no soy optimista, ¿qué va a regresar? (risas)», agregó.
Como cada año, Carbajal estuvo ahí con sus excompañeros de trabajo del Unión, uno de sus más grandes amores, aunque ahora acepta que no es el único.
«Sí y no, no me gusta ser hipócrita, también le debo mucho al León, toda mi carrera profesional pasó con ellos pero siempre le tuve una estimación muy especial al Unión», dijo.
