
La Secretaría de Salud de Guanajuato (SSG) inició la aplicación de pruebas rápidas para detectar covid-19 en los centros de salud de todo el estado.
A través de un comunicado oficial la SSG informó que se cuenta con cerca de 70 mil pruebas rápidas destinadas para los guanajuatenses con sospecha de contagio y sin ninguna derechohabiencia.
El secretario de Salud, Daniel Díaz Martínez, informó que las pruebas rápidas se realizan específicamente en los Centros de Atención Integral de Servicios Esenciales de Salud, mejor conocidos como CAISES.
El solicitante debe acudir a Triage respiratorio y previa valoración se definirá si es candidato a la prueba rápida, la cual se le puede aplicar cuando han pasado a lo mucho 5 días de la aparición de los síntomas; después de este tiempo el paciente será referido para que se aplique una prueba de PCR.
La dependencia estatal dispone de hasta 70 mil pruebas rápidas de antígeno que toma una proteína de la superficie del virus, con resultados en 15 minutos, lo cual lleva una ventaja importante para la vigilancia epidemiológica.
Díaz Martínez explicó que estas pruebas tienen una efectividad del 90% y además cuentan con la validación del Instituto Nacional de Diagnóstico y Referencia Epidemiológica.
Mientras que una prueba de PCR cuesta mil 650 pesos con el IVA y una prueba rápida puede oscilar entre los 300 y 700 pesos.
Las muestras previa valoración médica se aplica a toda persona con sintomatología como tos y/o fiebre y/o dolor de cabeza y se acompañe de al menos uno de los siguientes: dolor o ardor de garganta, ojos rojos, dolores en músculos o articulaciones (malestar general).
Con las pruebas rápidas no sólo se tendrán los resultados inmediatos para poder aislar a las personas y evitar la dispersión del virus, sino que por su menor costo a comparación de una prueba PCR, que se aplica mediante una técnica de biología molecular, en tanto que el tercer tipo de pruebas que se aplican son las serológicas en el Centro Estatal de Medicina Transfusional.
Además se cuenta con una guía para la realización de pruebas con un enfoque de riesgo y epidemiológico preciso, pues las pruebas se les aplica a las personas que tengan síntomas, personas asintomáticas exclusivamente de contactos estrechos de casos positivos, que tengan trabajos con actividades laborales esenciales como trabajadores de la salud y servidores públicos y a personas asintomáticas bajo características muy particulares como que sean de grupos vulnerables.