La presa del Barrial es, junto con el Ojo de Agua, uno de los mejores destinos para pasar las vacaciones o en fin de semana en los Pueblos del Rincón. Desafortunadamente se encuentra desaprovechado.
TIEMPO ATRÁS
Hace alrededor de quince años, la zona de la Presa del Barrial prácticamente no tenía casas y pocos la habitaban. Con el paso del tiempo llegó gente de San Francisco del Rincón, Purísima, Ciudad Manuel Doblado, Ciudad de México, León y Silao, entre otras urbes y municipios. La zona dejó de ser cerros y presa para volverse una próspera colonia. A lo largo de los años, ha generado negocios como el de la pesca, que pese a no ser tan marcado como el del sombrero y el calzado o las suelas, sí da de comer a muchas familias que levantan negocios de venta o preparación de pescados en las calles que rodean el Barrial.
Aunque la presa es un agradable lugar, no todo allí es perfecto. Un problema, por ejemplo, es la gente que tiene la imprudencia de meterse a nadar o los criminales que por diversos motivos abandonan cuerpos. Prueba de ello fue en agosto del pasado 2017, cuando se encontró un cadáver en la zona. Asimismo, el pasado 4 de enero de 2018, se encontró otro cuerpo que hasta el cierre de esta edición no había sido identificado.
Esperanza Ríos, habitante de la colonia El Barrial desde hace diez años, está consciente de que la zona puede aprovecharse para aspectos relacionados con el ocio o para el turismo, y también que son necesarias muchas mejoras en la colonia.
Una de ellas es el alumbrado público, pues durante la década que lleva residiendo allí, ha estado en mal estado. “De noche hasta da miedo llegar a tu propia casa” apuntó.
SIN INFRAESTRUCTURA
Otro problema que señalan Esperanza, y su vecina Sandra Vallejo, es que la zona se encuentra frente a la presa y tiene una vista agradable… pero no hay cerca un área de donación o un jardín o parque para que los niños jueguen.
