Este 2018, la Feria Nacional del Libro de León (FENAL) recibió diferentes personalidades internacionales, como Irvine Welsh o el escritor tarragonés Jordi Ledesma, quien ofreció pláticas y talleres sobre novela negra, puntualizando que es más que historias de criminales, detectives y balazos, sino una profunda crítica social.
En entrevista para EL HERALDO DE LEÓN, Ledesma, quien nació en 1979 y ha publicado tres novelas galardonadas, siendo “Lo que nos queda de la muerte” la más destacada y que más profundiza en la psicología de los personajes, al retratar lo que sucede en un pueblo tras la muerte de un joven, señaló que los escritores cuentan mentiras con la que se puede explicar la realidad.
“La novela policiaca deriva del enigma, en ella el crimen es la excepción. En la novela negra es cotidiano, el reflejo de las calles”.
Desgraciadamente, Ledesma señaló que a España llega toda la información del crimen organizado, pero por otro lado está consciente que es un país con gente muy buena, por eso mismo es un excelente motivo para la novela negra, pues abundan los temas, las tramas e historias.
Desgraciadamente, la novela negra siempre ha sido víctima de prejuicios, pues desde sus inicios, con la literatura pulp, tiene sus raíces en las clases populares. Sin embargo, es innegable que lo que autores como Raymond Chandler han adaptado el lenguaje de las calles a los libros, y viceversa.
“Mis novelas se alejan de la novela policiaca, y se enfocan más en la novela social. Claro: aparecen policías, porque hablan de delitos y corrupción, y su presencia para bien o para mal es inevitable. Yo trato de acercar los temas de la calle, los retratos urbanos. Sobre todo, busco humanizar a los personajes en escenarios extremos, y al mismo tiempo llegan a su casa, cambian pañales a sus hijos y son capaces incluso de amar. Trato de hacerlo humano”.
Finalmente, señaló que la FENAL ha sido espectacular, desde el punto de vista que se le da importancia a la difusión de la lectura a los más jóvenes.



