Estamos viviendo esta semana una de las que históricamente han sido de las más terribles en la historia de nuestro país. Este año será recordado por los últimos acontecimientos, los huracanes y tormentas tropicales.
Es una tristeza terrible que habiendo tanta lluvia no tengamos una infraestructura hidráulica para retener y aprovechar ese recurso de una manera útil, hay que aceptar que todas las presas y cuerpos de agua que hay en el país están saturadas y que definitivamente están en peligro de desbordarse o tener que desaguarse para evitar un problema mayor, pues se podría rebasar la capacidad de retención de ese vital líquido y entonces sería una catástrofe inimaginable, principalmente en las grandes lagunas, sobre todo en el sureste del país, donde inclusive se asientan las hidroeléctricas que funcionan de una manera estupenda, dándole un suministro excelente de energía eléctrica a la mayor parte del país.
Muchas presas y lagos al estar llenos brindan beneficios importantes, sobre todo porque los sistemas de irrigación en tiempo de estiaje están garantizados y también multiplican la producción pesquera, aunque sea en menor escala que la del mar, pero que sirve de alimento y de buenos negocios a pequeños productores en el manejo del pescado de agua dulce, también la recarga de los acuíferos que pertenecen a las diferentes cuencas del país, que están sobre explotados, han recibido una recuperación importante para formar la reserva natural ya que los niveles freáticos se incrementan notoriamente.
Lo lamentable es que el Gobierno Federa, desde hace muchas décadas ha descuidado el aprovechamiento, creando poca infraestructura hidráulica para retener esa agua que sirve para dar vida también en forma de agua potable de acuerdo a un tratamiento previo de plantas purificadoras; de haber hecho desde hace muchos años una política hidráulica de almacenamiento oportuno, ahora tendríamos nosotros en todo el país todos los beneficios anteriormente citados y también la regulación del clima, sobre todo en los lugares en los que hay mucha variabilidad de temperatura ambiente; pero ahora se ha agregado de una manera grave la presencia de tormentas tropicales y huracanes en el sureste del país y afectando los estados más pobres como son Chiapas y Oaxaca y su situación se ha vuelto caótica: desbordamiento de ríos, deslaves, destrucción de vías de comunicación, contaminación y taponamiento de los sistemas de agua potable, y también muchos habitantes desafortunadamente tienen pocas posibilidades de obtener una vivienda digna en lugares seguros y habitan en lugares cercanos a ríos.
Desafortunadamente los daños mayores son justamente en los lugares en los que las personas tienen menor poder adquisitivo y la inmensa mayoría, quienes tenían poco o un poco más, se quedan sin nada y otra vez a empezar a luchar, quizá con los apoyos que hacen los gobiernos federales y estatales se puedan recuperar en parte, lamentablemente las buenas intenciones de estas ayudas son manipuladas por funcionarios sin escrúpulos que no entregan la totalidad de la ayuda a quienes lo necesitan.
Por otro lado hay muchos Estados de la República que van a tener abundantes cosechas, en especial aquellos que siembran denominados cultivos de temporal, que la mayoría son gentes de bajos recursos y sobreviven el resto del año con los frutos que generosamente la tierra les da para vivir en forma suficiente.
A esto se han agregado más lluvias, creando pérdidas en muchos Estados del País, destrucción de viviendas y de infraestructura de caminos; las últimas tormentas tropicales que se han dejado sentir en el Pacífico, incluso en Baja California han creado un caos de destrucción afectando a la población en general, esperamos que no haya pérdidas de vidas humanas, pues los bienes materiales se recuperan, pero la vida no.
A toda la problemática, como si fuera poco, este jueves se sufrió un terremoto cuyo epicentro estuvo en Chiapas y agregó más destrozos de los que ya habían dejado las lluvias. Aquí lo grave es la pérdida de vidas humanas.
Hay 3 huracanes: Katia, Irma y José, que están afectando al estado de Veracruz y Tamaulipas, y ya causaron destrozos a las Islas del Caribe, República Dominicana y van a entrar a Miami, al estado de Florida. Son huracanes fuertes y se prevén daños muy altos. Esperamos que no haya pérdidas de vidas humanas, pero éste es el efecto del calentamiento en el Golfo de México cuyas aguas engrandecen estos fenómenos naturales.
Estos huracanes se prevén porque son temporada prevista, pero cada vez son más fuertes los problemas por el deterioro del planeta con el daño que le provocamos al no controlar la contaminación, allí ponemos como ejemplo al Sr. Trump que se negó a participar en los esfuerzos de todo el mundo por evitar el calentamiento global, su propio país ha sufrido las consecuencias y los habitantes de esos estados no tienen la culpa de lo que está sucediendo, pero el mundo tiene que reaccionar y especialmente Trump, que en su soberbia no quiere aceptar la regulación para evitar tanto fenómeno natural tan Grave.
Estados Unidos es el país que aporta más contaminación, junto con China, en el mundo.
Busquemos la solidaridad de todas las personas para ayudar a nuestros hermanos en desgracia de todos los estados afectados, y confiemos en la generosidad probada del pueblo del México, que en todos los desastres naturales ha sido solidario, pero también el gobierno debe poner su parte y no hacer un despilfarro tan alto como lo hace continuamente en gastos suntuarios y excesos de gastos de todos los políticos y gobernadores del país, que han defraudado la confianza del pueblo.
Esperemos que se termine esta racha de eventos negativos y que todo vuelva a la normalidad.
