Desde hace mucho, mucho tiempo los mexicanos y sobre todo los católicos nos hemos quedado sorprendidos al ver con el paso del tiempo, como ha ido creciendo un movimiento de masas de contenido religioso llamado la LUZ DEL MUNDO.
De repente, vistosos recintos cargados de colores folklóricos por decir lo menos, forman parte del ambiente arquitectónico de varias provincias mexicanas. Algunos lugares, que ellos, los fieles a eso llaman iglesia, son recintos más grandes que otros, sin contar con especificaciones técnicas o un adecuado protocolo de diseño.
Por lo que se aprecia en esos lugares espantosos físicamente y de muy mal gusto, de acuerdo al número de participantes o fieles, el tamaño de los edificios que denominan iglesias, depende del dinero que sus ocurrentes participantes dejan al grupúsculo de individuos que manejan el lucrativo negocio.
Este movimiento “religioso” opera en nuestro país desde hace muchísimos años. Desde 1926 su creador vio la posibilidad de vivir de todos aquellos seres humanos incultos y profundamente ignorantes que hay en México y de la misma manera que mucha gente crea un partido político o fundación, para vivir de aquellos que se afilian a un movimiento político o social, su fundador Eusebio Joaquín González, vivió de esta farsa junto con su familia.
El negocio fue creciendo con el paso de los años, hasta alcanzar cumplir con las formalidades de ley y logro registrarse como asociación religiosa ante la Secretaria de Gobernación, quién le concedió el permiso para operar en todo el país. Las autoridades federales no se ponen de acuerdo con la fecha exacta de expedición del permiso gubernativo, misteriosamente.
El próspero negocio da inicio en la ciudad de Guadalajara, Jalisco de la mano de su fundador, quien más adelante le otorga siga con el negocio a su hijo Samuel Joaquín quien dirigió la empresa hasta 2014 fecha de su muerte. Y a partir de ahí, toma la batuta su joven hijo emprendedor, Nasson Joaquín García.
Un negocio familiar en toda regla, que ha pasado de manos en tres generaciones con el abuelo, hijo y nieto respectivamente hasta llegar al día de hoy y expandirse en prácticamente todo el territorio nacional y según ellos, en mas de 50 países. Los empresarios hablan de mas de 200 mil seguidores. Un gran negocio del que han vivido por más casi ya un siglo.
La llamada iglesia la Luz del Mundo, ha estado ligada a fraudes y corruptelas de todo tipo en casi todos los estados y municipios donde se han asentado para lograr los permisos de construcción y los cambios correspondientes de uso de suelo. Siempre contando con la complicidad de funcionarios estatales y municipales voraces.
Y ahora el escándalo más reciente de corrupción pura y dura de su líder y empresario, quién se hace llamar y autodenomina Pastor, Dios, Apóstol y demás nombramientos angelicales y ocurrencias que la luz del mundo le otorga. La Fiscalía del estado de California, lo acusa de 26 delitos, entre los que destacan pornografía infantil, abuso sexual contra menores, trafico y trata de personas.
Una vergüenza que existan personajes que lucren con temas y aspectos religiosos y se aprovechen de la ignorancia del prójimo.
¿No cree usted?



