
Luego de seis años de cursar la primaria o bien los tres de secundaria, cientos de miles de alumnos de escuelas de estos niveles, en los 46 municipios del Estado de Guanajuato no pudieron ver culminado su esfuerzo con la tradicional ceremonia de graduación.
En el caso de las escuelas primarias la generación 2014-2020 además de no ser parte de las ceremonias y festejos por la terminación del año escolar, tampoco culminó el ciclo en las aulas y desde sus casas lograron terminar una etapa más de la educación básica.
Igual ocurrió en el caso de la generación 2017-2020 en el nivel de secundaria, quienes además de no tener un lugar seguro en el nivel medio superior, no lograron tener una fiesta como en otros años, para celebrar en grupo y en familia haber terminado su preparación.
Repentinamente, el pasado 17 de marzo, las autoridades estatales de salud ordenaron el cierre de escuelas de todos los niveles tanto públicas, como privadas, debido al registro de los primeros casos de Covid-19 en todo el estado.
De esta manera, los días transcurrieron, mientras cientos de miles de niños y adolescentes de primaria y secundaria se quedaban en sus casas, dejaron de ir a la escuela y en sus hogares siguieron adelante con su año escolar.
Quienes cursaban el sexto grado de primaria y tercero de secundaria fueron parte de los alumnos que trasladaron sus labores escolares a sus casas, sin imaginar que la pandemia del coronavirus se extendería más tiempo del previsto e impediría sus respectivas ceremonias de fin de cursos.
Con el invaluable apoyo de sus maestras y maestros, los alumnos no detuvieron su marcha y continuaron el ciclo escolar, pese a las incomodidades, los contratiempos y todo lo que llegó a la vida de todos y cada uno de ellos, provocado por la más letal y mortífera epidemia de que todos ellos han sido testigos.
De acuerdo con los indicadores del sistema educativo del Estado de Guanajuato, para el ciclo 2019-2020, 146 mil alumnos terminaron la primaria y otros 120 mil la secundaria, lo que implica que unos 266 mil estudiantes de ambos niveles se quedaron sin la tradicional graduación.
Para los estudiantes la ausencia de esta ceremonia no es tan importante, como terminar su preparación en esos niveles y tener la alternativa der continuar con su aspiración de lograr culminar una preparación profesional.
LA GRADUACIÓN EN CASA Y EN FAMILIA
Ante la imposibilidad de llevar a cabo las tradicionales ceremonias de fin de cursos de la forma acostumbrada, hasta antes de la pandemia del Covid-19, las familias fueron la salvación.
Las escuelas callaron por vez primera en este año y no se escucharon los sonidos del vals de despedida, tampoco la entrega de diplomas y certificados, mucho menos las tradicionales ceremonias religiosas y las reuniones familiares para festejar la culminación de las primeras etapas del proceso educativo.
Tampoco hubo oportunidad de la foto oficial con todos los integrantes de estas generaciones, mucho con los maestros y directivos, como una forma de agradecer su paso por estos niveles educativos.
Y como siempre ocurre, las familias salieron al rescate y en todos los casos desde sus hogares, los alumnos que terminaron, también participaron de una ceremonia de graduación “virtual”, donde por medio de computadoras, teléfonos y otros dispositivos fueron parte de ella.
“Nos llegó un año difícil tuvimos que estar con los muchachos en clases en la casa y desde aquí también participamos en la graduación de mi hijo que termino la primaria. Nunca me había tocado vivir algo así” dijo Mariana Sepúlveda, madre de familia.
Para ella, como su hijo Juan Pablo este año escolar quedará grabado en su memoria y no sólo por la pandemia, sino por haber sido parte de un momento histórico.




