“La suspensión de las estancias migratorias no solo tratan de una falta de sensibilidad, sino además de una clara falta de capacidad para garantizar condiciones dignas y seguras para quienes vienen de paso”, dijo Eduardo López Mares, presidente estatal del PAN, con respecto a la decisión del gobierno federal de suspender 33 estancias para migrantes.
Señaló que, con este acto, por parte del Instituto Nacional de Migración, se pone en evidencia, una vez más, que el gobierno federal carece de sensibilidad y respeto hacia los Derechos Humanos de quienes viajan en busca de una vida mejor.
Recalcó que esta es una respuesta reactiva ante desastres que se pudieron haber evitado, como lo fue el incendio ocurrido en Ciudad Juárez donde perdieron la vida 39 migrantes.
Enfatizó la crisis humanitaria que transitamos como nación, misma que coincide con la entrada en vigor del Título 8 en Estados Unidos, medida que impide a los inmigrantes cruzar la línea fronteriza entre México y el país vecino, expulsando a los que lo intentan.
Por otra parte, resaltó lo que se realiza en Guanajuato a través de la Secretaría del Migrante y Enlace Internacional, que encabeza Juan Hernández, la que seguramente ya reaccionó ante el caso de los 120 haitianos que fueron ‘abandonados’ en las inmediaciones de la Central Camionera y que buscaban la aprobación de su visa humanitaria.
En el tema de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, el político irapuatense dijo que su partido condena las agresiones que sufren los ministros y en especial su presidenta, Norma Piña.
“Es por esas agresiones que son promovidas por el propio López Obrador, por las que hacemos un llamado a la sociedad para, tal como lo hicimos con el INE, unirnos a la defensa de la Corte, que es un contrapeso del poder y es por eso que se le quiere controlar y desaparecer”, destacó.
Comentó que si lo que busca el gobierno federal es tener ‘ahorros’, podrían empezar por rescatar los 15 mil millones que desaparecieron de Segalmex; los mil 700 millones ejercidos irregularmente en el Tren Maya; los 2 mil 420 millones de la Refinería Dos Bocas y también los 100 millones que recibieron los amigos de los hijos del presidente López Obrador mediante una red de tráfico de influencias.



