Los conocimientos técnicos, el talento y la experiencia sí importan, especialmente al momento de desempeñar un cargo público. Seis años es lo que dura el Presidente de la República en su encargo, por lo que la elección de los perfiles idóneos para acompañarle, es de vital importancia, para suavizar la curva de aprendizaje. Los resultados deben ser rápidos y contundentes. Por ello, designar a individuos que carecen de conocimientos o experiencia en las distintas áreas del gobierno, podría resultar en una falta de resultados. Pero, al parecer, al presidente López Obrador esto le tiene sin cuidado. Si son personas allegadas a él, no importa si no saben o no pueden desempeñar las funciones que les son encomendadas.
En cualquier organización, ya sea pública o privada, existen funciones bien definidas para cada una de las posiciones existentes. Estas funciones se encuentran descritas en los perfiles de puesto. Los perfiles de puesto describen a detalle todas las actividades que deben ser desarrolladas para un puesto en particular, así como el nivel de estudios, experiencia, edad, entre otras calificaciones personales, técnicas y de educación con las que deben cumplir los candidatos. Estas descripciones de puesto están diseñadas para que, el candidato seleccionado para desempeñarse en la posición deseada pueda llevar a cabo sus responsabilidades con éxito, en el menor tiempo posible.
Para muestra el siguiente ejemplo. Eric Schmidt y Jonathan Rosenberg, en su libro “Cómo trabaja Google”, afirman que, las grandes organizaciones, triunfan al lograr grandes productos y servicios de manera continua; y esto solamente se logra atrayendo creativos inteligentes, que puedan trabajar en un ambiente en el que puedan tener éxito a gran escala. Así, definen a los creativos inteligentes, como personas que poseen un profundo conocimiento técnico sobre sus áreas profesionales, así como una larga trayectoria y experiencia práctica. Son personas expertas en hacer cosas. Es decir, no solamente pueden diseñar conceptos, sino que saben construir prototipos.
Esto no está relacionado con un título universitario de alguna institución de prestigio internacional. Los citados autores creen que estos creativos inteligentes se encuentran en cualquier parte. En sus palabras, los creativos inteligentes trabajan duro y están dispuestos a cuestionar el statu quo y a hacer las cosas de una manera distinta. Lo cierto es que, estos perfiles, deben también ser retribuidos en función de sus conocimientos, talentos, experiencia y valor que puedan aportar. Difícil sería escatimar en el sueldo que podrían recibir. Aquí encontramos una segunda diferencia de criterio con el gobierno de México. Los sueldos elevados son mal vistos.
El presidente Andrés Manuel López Obrador seguramente tiene las mejores intenciones; y desea dar resultados rápidamente. Pues esto no será posible si no se rodea de los mejores; y los mejores tienen conocimientos técnicos, experiencia e iniciativa. Los recientes casos de los que nos hemos enterado, tanto en el Conacyt, como de las ternas para la Comisión Reguladora de Energía, no solamente son penosos, sino que se corre el riesgo de que, al carecer del perfil adecuado, los funcionarios públicos cometan errores que tengan un alto costo económico, y un impacto social negativo. Más allá de favorecer la designación de personas que sean cercanas al presidente, deben asegurarse los perfiles que puedan garantizar los resultados que se están buscando por el bien de México.
