El joven busca sacar de su cuerpo toda sustancia nociva que consumió años atrás y convertirse en una mejor persona; para poder conseguir un buen empleo, aprovechó la oportunidad que le brindó el INAEBA para acreditar su secundaria.
“Para mí es un beneficio que el día de mañana me servirá para no tener problemas, porque en muchos lugares piden el certificado de secundaria y por eso lo hice, para poder obtener un buen trabajo y que, a su vez, mi familia se vea beneficiada”.
Ángel participó en una de las Jornadas Nacionales de Incorporación y Acreditación que se realizó por todo Guanajuato junto con el Instituto Nacional para la Educación de los Adultos (INEA), donde pudo aplicar un examen que certificara los conocimientos y así obtuvo su documento con validez oficial.
Ahora dice que, “nadie lo detendrá en su objetivo por continuar estudiando” y al salir del centro de rehabilitación analizará las opciones que tiene para poder seguir adelante con la preparatoria; además, en su proyecto de vida está el abrir, junto a su padre, un negocio.
“Mi meta es poner una taquería, es el objetivo que tengo en común con mi papá, porque me dijo que el día de mañana que no estuviera a mi lado, de ahí me sustentara; saliendo del centro de rehabilitación, voy a meterme a estudiar lo que sigue, terminar mi prepa y seguir mi universidad, me gustaría ser ingeniero”.
Finalmente, Ángel hizo una invitación a las y los jóvenes guanajuatenses para continuar con sus estudios, pues “es la única herramienta para salir adelante”, además de alertarlos sobre el peligro que hay al caer en el consumo de drogas y alcohol en personas de todas las edades.
