
Guadalupe y María decidieron estudiar juntas primaria y secundaria con INAEBA, hoy ya cuentan con su certificado.
La edad es solamente un número que en muchas ocasiones limita a las personas en poder cumplir sus sueños, sin embargo, esto ha sido la excepción para Guadalupe Rivera Damián y María Concepción Guzmán Alcántar, quienes a los 69 años de edad lograron certificar sus estudios de primaria y secundaria.
Guadalupe Rivera Damián fue la primera en acudir a los círculos de estudio que se brindan en el Centro Gerontológico de Uriangato, posteriormente invitó a su mejor amiga María concepción y juntas iniciaron desde nivel inicial, pasando por primaria y posteriormente secundaria.
“Yo terminé mi primaria y secundaria en INAEBA, me da mucho gusto, estoy muy contenta con el personal, invité a mi amiga a que estudiara junto conmigo y estudiamos juntas, es mi mejor amiga”, recuerda Guadalupe con una sonrisa en el rostro.
El haber nacido en una zona rural, donde no había maestros, fue la limitante para continuar con sus estudios. María formaba parte de una numerosa familia, por lo que la educación no era prioridad entre sus seres queridos, aunque ella deseaba ir a una escuela para aprender.
“Estoy muy satisfecha por haber recibido mi certificado de secundaria, empecé desde cero, desde primaria y estoy muy agradecida con los programas de INAEBA porque gracias a él tuve la dicha de estudiar mi primaria y secundaria a mis 69 años de edad”, cuenta María, quien acreditó su secundaria con una calificación de 9.6 como promedio general y Guadalupe obtuvo un 9.
Ahora ambas se han convertido en un ejemplo y orgullo para sus hijos y nietos, quienes han comprobado que nunca es tarde para retomar o iniciar los estudios, pues con decisión y esfuerzo se puede alcanzar.
“Lo logramos, me voy a sentir orgullosa con todos mis hijos, mis nietos, que vean que sí se puede estudiar”, cuenta Guadalupe, quien ha terminado la secundaria antes que sus nietos, ahora ya tiene un certificado y su deseo es dar continuidad con su formación académica.
María Concepción también ha decidido continuar su preparación e inició con un curso de computación, el cual le ha ayudado a operar dispositivos electrónicos, algo que ella veía como imposible hace unos años atrás.
“Nunca había agarrado una computadora, y ahorita ya estoy haciendo un curso de computación, yo estoy feliz”, dijo.
Ambas quieren servir de ejemplo para aquellos guanajuatenses que por cualquier motivo no continuaron sus estudios y que hoy desean cumplir sus metas, pues la edad no es limitante para aprender a leer, escribir u obtener un certificado de primaria y secundaria.
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