El gobierno del Estado de Guanajuato se parece cada día más al gobierno Federal de la 4T y concretamente de Claudia Sheinbaum. No es casualidad. Cada día más cooptados y hechos a las formas más rancias de la política mexicana, donde la esperanza del Gobierno de La Gente se aferra a ser rescatado, por la presidenta de la república y su gabinete de seguridad.
También, las similitudes son cada día mayores, al darse a conocer un día sí y otro también, escándalos políticos y de corrupción de gobiernos municipales emanados del PAN y por supuesto, de titulares de secretarías de estado del gobierno estatal, cómo Salud y La Honestidad, donde la sombra de la corrupción corroe sus estructuras de mando y poder.
Está claro que esta semana que terminó, se llevó las palmas del escándalo político y mediático la alcaldesa de León, al renunciar a su vetusto y anquilosado partido Acción Nacional. Tema que será abordado la siguiente semana, en está columna. Mientras tanto, esperaremos que las aguas se asienten un poco y damos paso a más mugre y trapos sucios, entre las mujeres que son parte en está historia de frivolidades de poder y corruptelas.
Ahora es turno del “otro” poder político, que no se queda atrás con excesos de poder y corrupción institucional dentro de su cuerpo colegiado. Quiero dejar claro, que no todos los diputados y diputadas de la actual legislatura son corruptos. Casi todos, salvo respetables y reconocidas excepciones, como la del exgobernador de Guanajuato.
Cuando hablamos de corrupción, siempre se asocia con dinero, dádivas o contratos. Qué por supuesto, en el poder legislativo del estado de Guanajuato, también lo hay. Pero, la corrupción que tiene que ver con delitos que sanciona el Código Penal de Guanajuato o faltas administrativas graves, que prevé la Ley de Responsabilidades Administrativas para el Estado.
Por ejemplo, los delitos contra la Administración Pública: Tráfico de Influencias, Enriquecimiento Ilícito, Concusión y Abuso de Autoridad, entre otros tipos legales que pudieran encajar en la conducta penal del diputado en cuestión y funcionarios que laboran en el Congreso del Estado. Por supuesto, las faltas graves, que pudieran ser aplicables a estos servidores públicos respectivamente.
Otro ejemplo, de acuerdo con la Ley de Responsabilidades Administrativas, como falta grave: Utilización indebida de Información (para tales efectos, se considera información privilegiada la que obtenga el servidor público con motivo de sus funciones y que no sea del dominio público), Abuso de Funciones, Conflicto de Interés y Tráfico de Influencias por citar algunas.
Voy a citar solo un ejemplo y caso concreto, que concluyó hace dos semanas. Y tiene que ver, que ironía, tristemente con el Sistema Estatal Anticorrupción de Guanajuato. El 23 de enero del 2026, la Comisión de Selección del Comité de Participación Ciudadana del Sistema Estatal Anticorrupción, publicó la Convocatoria para postular a una persona, para que se integre al Comité de Participación Ciudadana.
Los miembros del CPC lo integran cinco Consejeros y al estar por concluir el período de uno de ellos, que duran en el cargo 5 años, es que se realizó la citada Convocatoria para la llegada de un nuevo miembro. Las bases estaban perfectamente claras, los plazos y sus seis etapas, para aquellos aspirantes o postulantes interesados. Se inscribieron nueve personas.
En un aparente proceso transparente, justo y equitativo, como suele suceder cuando hay Convocatorias Públicas de cualquier nivel de gobierno y en sus tres poderes, las cartas ya estaban marcadas y bien direccionadas para favorecer a la elegida por el poderoso Diputado Coordinador de la bancada del PAN que, de la mano con el Secretario de Gobierno y el Consejero Jurídico del Gobierno de la Gente, operan la instrucción de la Gobernadora, para que ella siga luciendo su hermosa sonrisa.
La Comisión de Selección del Comité de Participación Ciudadana, encargada del proceso ya tenía a la persona seleccionada y marcada como la favorita y sería la nueva Consejera. La persona designada tenía que ser alguien de “casa” una colaboradora que trabajó directamente en está legislatura y directamente con el Secretario del Congreso, con un contrato de honorarios.
La ungida por los dioses y designada por la Comisión de Selección, es una experta en Derechos Humanos que cuenta con un vasto CV., en dicha materia. De temas de transparencia, rendición de cuentas o combate a la corrupción, cero, ni idea. La Mtra. Georgina Vargas Vera. Quién también, participo en el reciente proceso para ser la Procuradora de los Derechos Humanos en Guanajuato y se desistió con un argumento algo extraño, había que pagarle con otro puesto bien remunerado.
Pero ahí no para el cochinero, dentro de los seis miembros de la Honorable Comisión de Selección, uno de ellos, de nombre Mauricio Cárdenas Zarandona, es esposo de la designada Mtra. Georgina Vargas Vera. Y aunque quisieron subsanar un posible vicio de fondo y que pudieran solicitar a la autoridad administrativa la nulidad del acto respectivo, el integrante de la Comisión y esposo de la elegida, presento una carta donde se excusa de participar en cualquier acto vinculado con el expediente de su esposa.
La pregunta seria: ¿No tenía que haber presentado una carta de excusa para no conocer de todo el proceso y retirarse por completo? Cómo si el solo hecho de no conocer del expediente de su esposa-participante, seria suficiente para no obtener su esposa una ventaja con toda la información que el cónyuge le podía brindar, respecto a los otros participantes y ella, obtener una clara ventaja con respecto a los demás.
Fue casi un año, que la Mtra. Georgina Vargas Vera, trabajó bajo el esquema de contratación de honorarios, con Javier Torres, Secretario del Congreso. Está situación laboral, ¿no la puso en ventaja para la obtención del puesto de Consejera de Participación Ciudadana? ¿Consultó Javier Torres, está decisión con sus jefes en la Junta de Gobierno?
¿La Comisión de Administración del Congreso, dio su visto bueno y consentimiento, al tratarse de una empleada que se contrató por honorarios, para presentarse a una Convocatoria de las características ya mencionadas? ¿No es corrupción todo lo antes comentado? ¿No pueden quedar impunes todos los implicados en este cochinero? Se tiene que reponer el procedimiento del CPC. Y alguna responsabilidad tendrán Jorge Espadas, Javier Torres y demás personajes, en este llamado Nuevo Comienzo.
¿No cree usted?



