El mes de noviembre será el último del año que tendremos un viernes 13. La fecha, sin duda alguna, ha quedado plasmada en el inconsciente colectivo por referir a la mala suerte (en México tendríamos el martes) y al terror, gracias a la famosa película ochentera donde el villano, Jason Voorhes, asesina a diestra y siniestra valiéndose de un machete y su máscara de hockey.

Durante los años 80, tan de moda actualmente, hubo un asesinato ocurrido el viernes 13 de junio de 1980 que causó revuelo.

De manera inevitable, la gente vinculó el hecho con la película “Friday the 13th” proyectada ese año, aunque no había mayor vínculo salvo el día en que ocurrieron los hechos (incluso la película saldría en octubre) y que cual cinta de terror, la víctima recibió 41 hachazos.

BETTY Y CANDY

La historia comienza en los suburbios del pequeño pueblo de Wylie, Texas; donde vivía Allan Gore y su esposa Betty.

Parecían la típica familia perfectamente estadounidense: él era ingeniero en sistemas y ganaba muy bien, y ella una profesora de primaria y ama de casa dedicada y hacendosa.

Iban los domingos a la Iglesia Metodista y todos los querían.

Un buen día, conocieron a Candy Montgomery, quien se hizo muy amiga del matrimonio.

Candy era un guapa y además, desplegaba un gran carisma, destacando como una lideresa nata de su comunidad metodista.

De inmediato forjó una amistad con Betty. Practicaban deportes, iban a misa y a los nacientes “shopping malls”. Todo parecía perfecto.

Hasta que Allan y Candy comenzaron a enamorarse.

Poco a poco, la tensión sexual se hacía más intensa, así como los vínculos afectivos entre el señor Gore y la señorita Montgomery.

Fue la tarde del viernes 13 de junio de 1980 que todo terminaría para mal, mientras Allan se encontraba de viaje.

EL DÍA DE LOS HECHOS

Eran las 6:00 de la tarde. Candy y Betty tomaban café y platicaban. De súbito, la primera empujó a la segunda hasta el cuarto de lavado y, mientras estaba en el suelo, corrió por un hacha.

Comenzó a enterrársela una, otra, y otra vez hasta sumar 41 cortes. El oficial Steve Deffibaugh recuerda que el cuerpo quedó irreconocible.

De forma inevitable, Candy Montgomery fue llevada a juicio por homicidio, pero lo que Allan no contaba es que su ex amante es que ella contrató a Fred Fason, un hábil abogado que convenció al juez y jurado que Candy actuó en defensa propia.

Según su declaración, fue Betty quien comenzó a golpearla porque le quería quitar a su esposo, y la “pobre” Candy actuó en defensa propia.

Sin más, la señorita Montgomery salió en libertad, ante un público que le gritaba “Maldita asesina”.

Como era de esperarse, los medios y la cultura popular hablaron del tema constantemente, y al tratarse de un asesinato ocurrido en los suburbios, las comparaciones con películas de terror fueron inevitables.

Halloween”, “El resplandor” y la que alude al día de los hechos eran las consentidas.

Sobre el asesinato de Betty hay información suficiente, y sin duda alguna, la habrá.

La famosa barra sobre documentales de crímenes del canal Investigation Discovery dedicó un capítulo en su formidable serie “Los ochenta: Década mortal”.

Los periodistas John Bloom y Jim Atkinson realizaron toda la investigación al respecto, recopilada en el libro “Evidence of love” y en 2021 saldrá la serie “Candy” protagonizada por Elizabeth Moss.

Un hecho que aterra sea en martes o viernes 13.

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