Durante le celebración de la Cumbre de marchas LGBTIQ+, llevada a cabo en León, Guanajuato Capital y Purísima, se contó con la presencia de importantes activistas de la diversidad a nivel nacional, siendo una de las más importantes Kenya Cuevas, mujer trans que ha tenido que enfrentar desde el rechazo de la sociedad hasta la burocracia en cuestiones legales, y ha salido airosa.
En entrevista, habló sobre el peligro que corren las personas integrantes de la diversidad, así como lo que espera trabajar en Guanajuato.
Después de Brasil, México ocupa el segundo lugar, en asesinatos a la comunidad LGBTIQ+.
Cuevas, quien ha sido reconocida por su labor de activismo en torno a la diversidad y las comunidades transexuales, pero también lésbicas, gays y bisexuales, señala, que este dato proviene de la Red Internacional de Diversidad Sexual, en cuyo comité se reúnen 159 países cada cuatro años para analizar esta clase de problemáticas relacionadas con la violencia a las minorías.
Cuevas ofrece más información seria al respecto, como el hecho de que gran parte de los asesinatos las víctimas son mujeres trans, además que Guanajuato sí es, efectivamente, una ciudad violenta para la comunidad, lo que tiene que ver “con sus usos y costumbres, con sus creencias religiosas, porque esos estereotipos son los que se reflejan en el día a día de las personas”.
En muchas ocasiones, es difícil encontrar una cifra formal, puesto que todavía hay mucha homofobia, mucha discriminación y mucho miedo a denunciar. Respecto a la expectativa de vida, es de 35 a 40 años, y es interseccional, pues puede ser desde un asesinato hasta fallecer en situación de calle.
Por si todo lo anterior fuese poco, las oportunidades laborales no son muchas cuando se es una chica trans:
“Las mujeres trans están relegadas al trabajo sexual, ya que allí es donde nos ha orillado la sociedad, además del estilismo, el show travesti, a las labores domésticas o a la costura, y la historia lo puede asegurar, pues no hay doctoras, abogadas, bomberas, policías trans, pues ni siquiera se nos permite estudiar. Actualmente hay mucho trabajo por hacer, pero todavía se vive la violencia institucional”.
Pese a todas las dificultades, Cuevas está trabajando desde el activismo. Una de sus luchas más persistentes, es tipificar el transfeminicidio. Esto ya se logró en Nayarit, y espera que se avance en otros estados de la república: Nayarit, Campeche, Baja California, Baja California Sur, CDMX. Se le conoce como Iniciativa Paola Buenrostro.
“Guanajuato tiene poco de haber aprobado la Ley de Identidad de Género. En ese sentido va un poco retrasado, pero con esta ley ya tenemos las herramientas jurídicas”.
La biografía de Cuevas es extensa, pero esto señala la información de su asociación, Casa de las Muñecas Tiresias:
“Activista y defensora de los derechos humanos. En 2016 es testigo del transfeminicido de Paola Buenrostro que la lleva a fundar en 2018 la asociación civil Casa de las Muñecas Tiresias y en 2019 el primer albergue para mujeres trans en México, Casa Hogar «Paola Buenrostro». En su trayectoria como activista lleva acumulados más de 200 reconocimientos y premios por su trayectoria y participación en espacios educativos, académicos, legislativos, foros institucionales y medios de comunicación”.
