
Lo anterior declaró luego de que la titular de la Secretaría de Gobierno Libia García, dio a conocer que se atrasó un mes la apertura de los juzgados donde se aplicará el nuevo Sistema de Justicia Laboral que implementará la Secretaría del Trabajo federal en 13 estados.
“Hasta el día laboral anterior al 3 de noviembre, van a recibir las Juntas de Conciliación y Arbitraje las demandas laborales”, dijo Rodríguez.
Recordó que en materia de demandas laborales, por año se reciben cerca de 67 ingresos de solicitud de liquidación de parte de los trabajadores a las juntas de Conciliación, de las cuales cerca de 20 mil llegan a convertirse en demandas laborales al no existir una acuerdo entre el trabajador y la empresa.
“Estamos conciliando actualmente al 68% de todas las solicitudes, este es nuestro piso para iniciar con el nuevo Sistema de Justicia Laboral, pero el gobernador nos pidió estar en cifras cercanas al 80% en el proceso de conciliación”.
Declaró que el promedio de resolución de una demanda en favor de un trabajador puede tardar entre 4 ó 5 años, por lo cual el estado está buscando que se lleguen a acuerdos en un menor tiempo, con lo cual se evita que se llegue a un laudo de parte de un juez. “Vamos a tratar de resolver vía conciliación todas las demandas, sin llegar a un laudo”.
La titular de la Secretaría de Gobierno del estado, Libia García, declaró que la implementación del nuevo sistema de Justicia Laboral se aplazó al 3 de noviembre, debido a que la federación buscó arrancar labores en la regió integrada por 13 estados, sin embargo sólo tres entidades cumplieron con los requisitos.
Las oficinas que abrirán hasta el 3 de noviembre son el Centro de Conciliación Laboral de León ubicado en las antiguas instalaciones de la Plaza del Mariachi en la Zona Centro y el Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral, además del Tribunal Laboral en Irapuato.
El nuevo modelo de Justicia Laboral ya se implementó en 8 estados del país con resultados positivos, en el que se reduce de un proceso de hasta ocho años en un litigio laboral a un máximo de 45 días en los centros de conciliación, o cuatro meses si llega a tribunales.