
Poco a poco y año con año, los juguetes tradicionales pierden popularidad ante las nuevas tecnologías. Mañana es Día de Reyes en un año de plena pandemia de coronavirus, los comerciantes que llegan a León de otros municipios tienen el enorme reto de ofrecer sus productos.
Desde el domingo, diferentes comerciantes empezaron a vender juguetes en las calles de León. Desde quien ofrece muñecas y carritos de segunda mano, hasta quienes muestran videoconsolas. Lo cierto es que, como cada año, no pueden faltar los vendedores de juguetes tradicionales, manufacturados ya sea con latón o madera.
Uno de los más característicos es el futbolito, o la canasta de basquetbol. El comedor para las muñecas, casi como el balero, no pueden faltar entre lo más típico de los regalos que algunos niños le pedirán a los Reyes Magos en su carta.
Entre los comerciantes que ofrecen sus productos está Jorge Enrique Luna, oriundo de Paracho, Michoacán, donde abundan las artesanías. Desde hace cinco años Jorge viene a León a ofrecer juguetes tradicionales, y sabe que poco a poco el interés de la gente ha ido decayendo… este 2021, con la pandemia, los retos aumentan.
“Este año sabemos que será difícil, por lo que debemos de guardar todas las medidas sanitarias. Han bajado mucho las ventas, porque los niños piden cosas electrónicas. Sin duda alguna nos ha ido bajando mucho las ventas”, señala Jorge.
La familia de Jorge suele vender juguetes tradicionales desde hace años, es una costumbre que viene desde su abuelo. Ofrecen desde un futbolito de madera en el que juegan el Cruz Azul contra el León y cuesta 280 pesos, (un juego de estas características, toma a los artesanos de cinco a seis horas para crearlo) hasta baleros y trompos -también de madera- que cuestan 30 pesos. Comedores para muñecas cuestan de 30 a 60 pesos. Guitarras de madera de 30 a 60 pesos.
Jorge Enrique comienza a vender, esperando que sea un buen año para las ventas.