
La historia de Juan Pablo, que se encuentra disponible en la página web del Instituto, es uno de estos muchos ejemplos de superación. Él mismo narra sus vivencias, que comenzaron de ser un empleado, al ganador de un concurso y a tener su propio negocio: “El inicio nunca es sencillo, todo lo que te propongas necesitará que des el 101%”.
El primer recuerdo de Juan Pablo es el de su madre cortándole el cabello a él y a su hermano. Con el paso del tiempo quería ser más independiente. Posteriormente, con el nacimiento de su hijo, tuvo el deseo de llegar más lejos y desarrollarse laboralmente… comenzó a trabajar en varios lugares, pero reconocía sentirse estancado. Creía que nunca iba a cumplir sus sueños, que eran dedicarse de manera profesional a la barbería.
“Ahorré todo lo que ganaba, y con el tiempo logré comprar mi primer set de máquinas. Con ellas fue que aprendí lo que significa ser barber”, recuerda.
El evento en el que Juan Pablo participó fue “477 Barber Style”, al que la página del Instituto define como objetivo principal difundir el talento de los jóvenes dedicados a la barbería, y: “Reconocer el talento, la creatividad y las habilidades de las personas jóvenes como creadores de tendencias de moda y cuidado personal”.
Trabajó en varias barberías, donde su trabajo no era apreciado… pero poco después conoció la convocatoria del Instituto y comenzó a participar en concursos y otros eventos que le dieron la posibilidad de empezar su negocio y, como él señala: “Compartir mi experiencia con las próximas generaciones de barbers. Puedo decir que eso fue algo que me cambió la vida, y lo mejor es que esto apenas comienza”.