El registro para ingresar a la Feria de Hannover se transformó en una odisea para millares de estudiantes y visitantes que enfrentaron el desorden y el caos en los módulos de atención.
Las filas llegaron hasta el bulevar López Mateos, la mayoría estudiantes que soportaron cansancio y sol, antes de llegar a la ventanilla de acreditación.
Empresarios y visitantes nacionales –también- padecieron los efectos del desorden y emitieron un reproche coincidente contra el personal encargado de los módulos de atención que fueron rebasados por la demanda.
En las filas hubo quejas y críticas contra los organizadores: “Es irónico que, en la Feria de la Tecnología no exista un concepto práctico y digital para ingresar a la gente…”, como expresó un visitante.
Desde el primer día ferial, la falta de organización en los registros fue el común denominador.
Ayer jueves continuó el desorden a tal grado que se generaron incidentes entre el público solicitantes con el personal de las ventanillas de inscripción debido a la falta de logística.
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