La semana pasada se presentó el libro “Hechos de la vida leonesa” de Antonio Malacara Moncayo, compilados por Gilberto de la Torre Malacara y José Ramón Malacara. Se trata de una interesante recopilación de efemérides de la historia de la Capital del Calzado, que recoge (por día, mes y año) momentos estelares que vivieron los leoneses en el pasado.
¿Qué ocurría en un mes como este en los siglos XIX y XX? El libro ofrece algunos datos interesantes que se exponen a continuación, demostrando su importancia como un libro fundamental de la Historia de la ciudad.
Un 20 de octubre, pero de 1889, se volvió a instalar alumbrado de kerosene, después de la terrible inundación acontecida un año antes. El 12 de octubre, pero de 1892, para conmemorar el cuarto centenario de descubrimiento de América, hubo un suntuoso paseo de carros alegóricos. El 28 de octubre, pero de 1893, fueron fijados en las esquinas los programas de lo que serían las fiestas de enero del siguiente año y, como siempre ha ocurrido y ocurrirá, llamó la atención de las multitudes.
Un 7 de octubre, pero del año 1894, hasta el sábado 6, a las 12 del día, empezó a funcionar nuevamente el reloj de la Catedral, pues hacía mes y medio que la campana mayor se había enviado a México. Entretanto, el gran relojero y arquitecto Luis Long efectuó reparaciones para el importante mecanismo de los leoneses decimonónicos. El 2 de octubre, pero de 1921, ocurrió un hecho entonces histórico: se lleva a cabo la primera función de cinematógrafo en el nuevo “Teatro cine Vera”, sala de espectáculos situada en la segunda calle de Hermanos Aldama.



