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Integrar y colaborar unidos para transformar la Industria

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Les saludo, estimados lectores y les deseo, a quienes vacacionen en esta Semana Santa, que disfruten en compañía de sus seres queridos y tengan la oportunidad de recargarse de energía, porque vamos a necesitar del talento, inteligencia y concentración de todos, para trabajar en la transformación de la industria del calzado.

Durante esta semana tuvimos un evento de suma importancia para el sector, que considero un gran avance en la visión que perseguimos día a día: Ser la institución líder que fortalezca y consolide la Industria del Calzado Mexicano a nivel mundial.

El pasado miércoles 21 de marzo, en la septuagésima sexta Asamblea General Ordinaria de la Cámara Nacional de la Industria del Calzado (Canaical) con sede en la Ciudad de México, tuve el honor de ser elegido como su Presidente y además, se conformó el Consejo Directivo 2018-2019, con el CP. Sion Soffer Alfille como Vicepresidente de Defensa de la Industria; el Dr. Jorge Schmidt Neuman como Vicepresidente de Calzado de Seguridad; Ing. Ignacio Irurita Suárez como Vicepresidente de Desarrollo Industrial; Lic. Santiago de Mucha Mendiola como Vicepresidente de Comercio Exterior; Lic. David Cashat Padilla como Vicepresidente de Comunicación; Ing. Raúl Hörner Luna  como Vicepresidente de Sapica; el Lic. Salvador Sanchez Dávalos como Tesorero y el Lic. Thomas Trivilino Reed como Secretario, integrando la mesa Directiva de Canaical y de esta manera también integrando las operaciones de Canaical y Ciceg.

Esta alianza estratégica entre la Cámara Nacional del Calzado (Canaical) con la Cámara de la Industria del Calzado del Estado de Guanajuato (Ciceg), es un paso hacia un mejor futuro para el calzado mexicano. Es el resultado del trabajo conjunto con las instituciones relacionadas con el desarrollo de los sectores productivos, como el trabajo que Ciceg ha venido realizando en las reuniones con el Gobierno Federal, Concamin nacional o con el Consejo Coordinador Empresarial de León (CCEL). Ello fortalece la representatividad del calzado mexicano, que hoy es cada vez más sólida.

Durante los últimos años hemos estado trabajando en la defensa de la industria en muchas perspectivas; desde la participación en las negociaciones de los tratados internacionales como el Tratado de Libre Comercio con la Unión Europea (TLCUEM), el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), el Acuerdo de Complementación Económica con Brasil (ACE53) y nuestra postura firme ante las autoridades contra el CPTPP.

No hemos disminuido el esfuerzo que realizamos contra el contrabando y la subvaluación, que hoy es un problema vigente y continuo, con el Servicio de Administración Tributaria (SAT) y la Administración General de Aduanas (AGA). Promovemos la consolidación de la Industria Mexicana del Calzado y por ello, es un logro histórico representarla a nivel nacional, en este consejo directivo 2018, conjuntamente de Canaical y Ciceg.

Es vital que la industria del calzado nacional se consolide como un clúster unido, de esta manera lograremos representar a los fabricantes, sus marcas, productos y además generaremos sinergia con la cadena de valor, persiguiendo un propósito común: defender la industria, su competitividad en el mercado nacional e impulsar estrategias de internacionalización, trabajando de la mano con las autoridades, instituciones y empresas.

Trabajar consistentemente en esta línea de acción, nos va a permitir lograr que la voz de esta industria sea cada vez más clara, sea contundente ante las autoridades en todos los niveles,  y ahora más que nunca, porque los retos venideros no son menores. Necesitamos consolidar proyectos con las autoridades, las instituciones educativas, los centros de investigación y la iniciativa privada, porque es necesario transformar nuestra industria.

No sólo es el enorme reto del CPTPP, que durante los próximos años incrementará el peligro para la micro y pequeña empresa, a través de la competencia de calzado importado desde Malasia y Vietnam con precios muy bajos, y la pérdida de empleos; sea por el cierre de empresas o sea por la migración de la mano de obra a otros sectores productivos con menos afectación; vendrán muchos más y estoy seguro que somos más los empresarios que estamos convencidos de que esta industria del calzado tiene futuro. Tenemos marcas con potencial internacional, tenemos capital humano creativo, tenemos una tradición en el calzado y podemos reinventarnos, podemos adaptarnos a los cambios. Esto lo lograremos si nos unimos, si trabajamos en equipo, si fomentamos la colaboración empresarial.

Un factor común en los países con mayor desarrollo es precisamente la colaboración empresarial y la integración de las autoridades con los sectores productivos. La inversión, la innovación, el desarrollo tecnológico, la internacionalización son condiciones necesarias de ésta y de cualquier otra industria y puede desarrollarse con un esfuerzo propio de cada sector productivo, ¿pero no es acaso más rápida la transformación y la velocidad de respuesta cuando trabajan cámaras industriales, instituciones públicas, educativas, centros de investigación y gobierno con un mismo objetivo?; este es nuestro siguiente paso… provocar el cambio.

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