
Ambas partes se reunieron poco después del mediodía, en las instalaciones de la Escuela Normal Oficial de Guanajuato para dialogar y tratar de llegar a un acuerdo, luego que los estudiantes decidieron parar labores.
Las partes acordaron sostener una reunión a puerta cerrada y posteriormente dar a conocer los acuerdos a que lograron llegar, los cuales deberán poner fin al desacuerdo y que la Normal vuelva a las labores de manera normal.
Fue el pasado lunes por la mañana, justo cuando se inician las labores cotidianas al interior de la institución que un grupo de unos 250 alumnos decidieron tomar las instalaciones y para labores.
Las y los alumnos exigieron la intervención de la SEG y su titular, Jorge Enrique Hernández, debido a supuestos casos de malos tratos y hostigamiento de parte de maestros.
Los inconformes también solicitaron mejores condiciones para sus prácticas profesionales y lo que tiene que ver con el servicio social, en especial para quienes acuden a zonas rurales a realizar esas funciones.
Explicaron que también les hace falta un seguro de vida y apoyo económico para el transporte para quienes acuden a poblaciones rurales lejanas a realizar estas actividades.
Con todas esas exigencias, los estudiantes mantuvieron la protesta y cerraron las instalaciones del plantel educativo y exigieron la presencia de autoridades educativas estatales.
Cerca de las 11:00 de la noche del pasado lunes, los alumnos en protesta acordaron sostener una nueva reunión con Hernández Meza y así lograr un acuerdo para que la Escuela Normal vuelva a las labores.
En las primeras horas de la tarde del martes, las partes volvieron a reunirse en la sede del citado plantel educativo y unas cuatro horas después el diálogo permanecía al interior del plantel educativo.
Unas horas antes de la reunión, el titular de la SEG reconoció que, en este tema, como en otros, hace falta un mayor diálogo entre las partes y en especial que las autoridades entiendan y atiendan a los estudiantes.
“Si hay necesidad de diálogo de los directivos, los maestros, los docentes, las personas que tienen contacto con nuestros estudiantes. De cada caso hay una historia muy particular. Yo creo que lo que hace falta es tener la voluntad total de escucharlos”, dijo.