
Por esta razón, históricamente la Secretaría de Salud de Guanajuato ha señalado que durante este periodo se observa un incremento en algunos problemas de salud, como las enfermedades diarreicas y problemas ocasionados por la exposición solar, por lo que hizo un llamado a la población para tomar medidas preventivas.
De acuerdo con datos de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), anualmente los efectos de la canícula son más evidentes en los estados de Nuevo León, Tamaulipas y Veracruz así como en Estado de México, Guanajuato, Hidalgo, Morelos, Puebla, Tabasco, Tlaxcala y una porción de San Luis Potosí.
De igual manera en las entidades del Pacífico, alcanza desde Jalisco hasta Chiapas y del otro lado también a la Península de Yucatán.
La canícula corresponde a un periodo de cuarenta días entre los meses de julio y agosto y es considerada como la época más calurosa del año.
Se le han atribuido muchos efectos, como el pensamiento de que en ese periodo no cicatrizan las heridas o tardan en cicatrizar, que los niños mueren o que las flores se secan pero, todos estos dichos y pensamientos son solo mitos.
Sin embargo sí se registra un incremento de las diarreas, por lo que es importante extremar precauciones, particularmente en las personas con mayor riesgo de complicaciones si llegan a enfermarse, como niños menores de 5 años, adultos mayores, mujeres embarazadas o personas con enfermedades debilitantes.
Entre las recomendaciones más importantes que hay que tomar en cuenta son:
Mantener limpias las manos, ya sea con el lavado frecuente usando agua y jabón o con el uso de alcohol en gel, así como también asegurar la limpieza de los alimentos, particularmente de los que se consumen crudos. Frutas y verduras deben lavarse y desinfectarse de forma adecuada.
No mezclar los alimentos que se cocinarán, como las carnes, con los alimentos que se consumirán crudos, como las verduras, ya que los primeros pueden contener bacterias que se eliminarán en el proceso de cocción, pero que pueden contaminar a los segundos durante el manejo previo a su preparación.
Los alimentos deben ser refrigerados después de su preparación, no deben de mantenerse más de dos horas a temperatura ambiente.
En este periodo uno de los problemas más importantes es la deshidratación, por eso es importante mantenerse bien hidratado, en los momentos de calor intenso es recomendable el consumo continuo de pequeñas cantidades de líquidos, incluso si no se tiene sed.
Además también se recomienda evitar las actividades al aire libre en los horarios de mayor calor, que generalmente son entre las 11 de la mañana y la 1 de la tarde; debe evitarse en esos horarios el desarrollo de juegos o deportes en exposición directa a la luz solar, así como usar ropa fresca y de colores claros y colocarse también protector solar.