Vicente Lahud Martínez, presidente de la Cámara de la Industria de la Curtiduría, Cicur, dijo que no están bien sustentadas las afirmaciones de que el color rosa de las aguas que se han presentado en algunos cuerpos de agua en los linderos entre León y San Pancho, se debiera a los desechos de los curtidores de la zona.
“Estamos haciendo las investigaciones para ver si eso es real y reconvenir a los asociados, a los curtidores, para que eviten esas malas prácticas, en caso de que fuera así pero hasta el momento no podemos establecer que sea un hecho real o una responsabilidad de los curtidores de la zona”, señaló el líder empresarial.
Mencionó que en la Cicur buscan que todo se desarrolle dentro de la legalidad y el cumplimiento ecológico así como inhibir las malas prácticas.
“Además de que estamos promoviendo las buenas prácticas, damos seguimiento a las fuentes de información que tenemos, ya sean formales o no y las atendemos de inmediato, acercándonos quienes en teoría podrían ser responsables para reconvenirlos”, reiteró.
Dijo que como sector se han visto fuertemente afectados por los problemas de la industria del calzado ya que el 50% de su producción va enfocado a la industria zapatera.
Señaló que algunas tenerías se encuentran trabajando al 50 o al 60% del nivel que estuvieron antes de la pandemia.
“Por esta situación, han cerrado algunas empresas y la mayoría de la industria trabaja ahorita, dependiendo del sector el que abastecen, entre al 50 y el 60% de su nivel. La industria necesita reactivarse, tomar las medidas necesarias para defender el consumo interno”, recalcó.
