
Señaló que en el caso de aquellos que desean deshacerse de una vivienda por buscar un crédito más barato o por acceder a otro nivel de casa-habitación, el Instituto Nacional para la Vivienda de los Trabajadores cuenta con canales de comercialización que están a la orden de los derechohabientes, con promotores inmobiliarios certificados por el Infonavit para reestructurar sus deudas revendiendo la propiedad que ya no les resulta ideal para sus necesidades y volviendo a comprar otra de acuerdo a sus gustos.
Destacó que en el caso de créditos caídos, por ejemplo en colonias como Villas de San Juan y Brisas del Campestre, han recuperado casas que venían de juicios atrasados y que pasaron ya a ser propiedad del Instituto.
Acerca de los llamados ‘paracaidistas’ que han llegado a habitar de manera ilegal esas propiedades, comentó que no corresponde al Infonavit dar seguimiento de estas malas prácticas, sino que hay otras instituciones que se encargan de ello.