Mientras se aproxima la fecha para que el delfín electo, Diego Sinhue Rodríguez Vallejo, tome las riendas de la gubernatura y trate de poner el orden que urge en seguridad, la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) le sigue dando razones a los diputados y al propio sucesor de Miguel Márquez Márquez del porqué Carlos Zamarripa Aguirre no debe ser el Fiscal carnal: por la ineptitud rampante. Hasta el Servicio Médico Forense (Semefo) da motivos para que el procurador no repita.
A principios de este mes personal del Semefo entregó un cuerpo a una familia de Irapuato; los deudos habían identificado a su pariente por una fotografía porque no les permitieron verlo físicamente. Velaron al difunto y cuando lo enterraron se dieron cuenta que ¡les habían entregado un cuerpo que no correspondía a su familiar!
De todas formas, enterraron el cuerpo. Ya estaban en el panteón y habían pagado 65 mil pesos por los servicios fúnebres que evidentemente no les reembolsarían. Pero el problema no termina ahí porque a la fecha el Semefo no les ha resuelto el problema: no les han entregado el cuerpo que fueron a reclamar y que ya habían identificado en fotografía, y tampoco les han dicho si les pagarán el dinero que derrocharon por error de la autoridad.
El caso fue documentado por medios de comunicación, quienes consignan que la PGJE no ha ofrecido una versión al respecto.
Total, que en Guanajuato las autoridades no dan pie con bola. Los homicidios siguen al alza, igual que la delincuencia común. Vamos, tan no pasa nada que los grandes capos se vienen a vivir al estado porque aquí no los detienen. Menos mal que el gobierno de Miguel Márquez Márquez está llegando a su fin, esperemos que los días de Zamarripa al frente de los fiscales también.
Urge replantear toda la estrategia de seguridad y el funcionamiento del Ministerio Público.
Del 11 al 17 de agosto hubo 46 ejecutados y 20 personas baleadas. ¿Cómo durmió esta semana, señor gobernador?
¡Nos leemos la próxima semana!
