El embajador de la India en México, Muktesh K. Pardeshi, estuvo ayer en León para exponer el interés de su país por estrechar la relación cultural, turística, comercial y de inversión con Guanajuato, una de las regiones que han identificado con mayor potencial para hacer negocios en México.
El Presidente de la Concamin Región Bajío, Ricardo Alaniz Posada; el Secretario de Turismo de Guanajuato, Fernando Olivera Rocha; el Director General del Guanajuato Puerto Interior, Luis Quirós Echegaray; el Director General de la Coordinadora de Fomento al Comercio Exterior de Guanajuato, Luis Ernesto Ávila Rojas, y el Director de Economía de León, Ramón Alfaro, fueron los anfitriones del embajador y su equipo de colaboradores que vinieron a dar un panorama sobre las oportunidades de negocios entre los dos países.
Cada vez será más notoria la presencia de este país en Guanajuato por varias razones económicas, en especial, el interés de una empresa que fabrica automóviles que quiere venir a México para atender la demanda de vehículos compactos y de bajo costo.
Hay un proyecto que se planteó hace unos años a la Secretaría de Economía federal para establecer una armadora en la región del bajío, y que no avanzó aunque el embajador explicó que aún con la incertidumbre que representa la renegociación del TLCAN, ellos no pierden el interés de incursionar en el sector automotriz y autopartes en una de las regiones con mayor crecimiento económico en México, la cual abarca los estados de Querétaro, Guanajuato y Aguascalientes.
En los últimos 10 años, la relación de negocios entre la India y México se ha fortalecido, aún cuando desde 1950 se estrecharon los lazos culturales entre los dos países. En 1993 entró en operaciones la primera planta de la India en México, y a la fecha, en el caso del sector automotriz y autopartes, ya se tienen alrededor de 15 plantas que emplean a cerca de 20 mil personas. En Guanajuato se ubica una fábrica relacionada con la producción de plásticos.
De los 7 mil millones de dólares de intercambio comercial entre ambos países, el sector autopartes y automotriz representa alrededor de mil 600 millones de pesos; México produce vehículos grandes y pesados para la región de Norteamérica y la India quiere utilizar la plataforma del bajío para abastecer de autos pequeños y de bajo precio para el consumo doméstico, según lo planteó en este encuentro el embajador Muktesh K. Pardeshi.
Actualmente, hay una buena relación comercial, pero será mayor una vez que el presidente mexicano Enrique Peña Nieto reprograme una visita al primer ministro de la India, la cual estaba contemplada para diciembre, pero debido al terremoto de la Ciudad de México, tuvo que ser pospuesta para el 2018.
Esta sería la cuarta reunión entre los representantes de ambos países de 2013 a la fecha, y en los últimos 18 meses han venido más de 500 empresas a México a explorar oportunidades de negocios. Hay empresas mexicanas que ya son exitosas en su mercado pero hay otros sectores que pueden ser atractivos para los inversionistas locales.
El representante del gobierno de la India explicó a las autoridades y empresarios guanajuatenses que México ocupa una posición estratégica para los negocios globales, y que ellos tenían interés en el sector automotriz, autopartes, plástico, tecnologías de la información, calzado y marroquinería, agroalimentos, farmacéutico, principalmente. El bajío está en la mira de las empresas, ya sea para establecer su base de operación o para hacer alianzas estratégicas, sin olvidar el tema de cultura y turismo.
Quizás derivado de este interés económico que existe en la India para venir a operar a la región del bajío es que en el cierre de la pasada edición del Festival Internacional Cervantino, el Director del Instituto Estatal de la Cultura, Juan Alcocer Flores y la directora del Festival, Marcela Diez Martínez Franco, hayan anunciado que el invitado internacional de la XLVI edición, que se realizará del 10 al 28 de octubre de 2018, será precisamente ese país.
Actualmente, hay alrededor de 10 mil personas que vienen de la India y radican en México, y que representan una primera oportunidad para el sector turismo de Guanajuato para atraerlos a que conozcan con mayor detalle la zona donde vendrían a operar empresas de ese país.
Ese es uno de los primeros propósitos de esta nueva relación entre los dos países, aunque el embajador también ofreció que traerían muestras de su cultura milenaria para que los guanajuatenses tengan un mejor acercamiento en el marco del Festival Internacional Cervantino del 2018.
SUSTENTABLES
El nuevo presidente de la Cámara de la Industria de la Curtiduría del Estado de Guanajuato, Ernesto Vega Guillot, se comprometió ayer públicamente en el marco de la toma de protesta del nuevo consejo directivo y el 75 aniversario del organismo industrial, a continuar con el plan estratégico de competitividad sectorial que arrancó con Pedro Camarena, quien le pasó oficialmente la estafeta.
Hizo ayer un anuncio importante para las empresas del sector que hoy han logrado diversificar sus mercados al dar un mayor valor agregado a sus productos y que tenían dificultades para la certificación de sus procesos como industria limpia, uno de los principales requisitos que exigen los nuevos consumidores en el mercado, y por tanto, sus clientes en el sector automotriz, aeroespacial, muebles y hasta de calzado y marroquinería.
Desde 1995, año en que se firmó el primer acuerdo para el saneamiento del Río Turbio por la entonces Secretaría de Medio Ambiente, Recursos Naturales y Pesca; con la entonces titular del organismo federal, Julia Carabias Lilo, y el gobernador de Guanajuato, Vicente Fox, se inició un largo proceso para regular las descargas de los residuos de la industria de la curtiduría de León.
El antecedente inmediato que llevó a la firma de ese convenio para la sustentabilidad de la industria de la curtiduría había sido la muerte de miles de aves, por una bacteria de botulismo, en la Presa de Silva, y en donde se había acusado a las empresas del sector, entre otros factores derivados de la contaminación del Río Turbio, de haber causado ese ecocidio.
En la administración federal del 2000-2006, los curtidores lograron la desclasificación de sus residuos como peligrosos, la Subsecretaría de Gestión Ambiental de la nueva SEMARNAT lo certificó y se inició, con el largo proceso de construcción, un parque industrial para su manejo y buscar opciones de aplicación para reforestación y la recuperación de sustancias químicas como el cromo, en los que participaron universidades privadas y públicas de Guanajuato. El parque de lodos se ubicó a la Salida a San Francisco del Rincón, cercano a la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales de Sapal.
Este trabajo de desarrollar procesos limpios en la industria estuvo apoyado por la Comisión para la Cooperación Ambiental de América del Norte, un mecanismo que surgió derivado del TLCAN firmado en 1994 y que apoyó iniciativas relacionadas con una gestión ambiental que promoviera industrias limpias en la región comercial.
En esta administración de Enrique Peña Nieto, la Procuraduría Federal de Protección Ambiental y la Semarnat determinaron nuevamente que los residuos de la industria de la curtiduría sí eran peligrosos y reclasificó la norma, aún cuando estableció que serían de manejo especial, y devolvió al punto de partida de hace dos décadas respecto al manejo de los desechos.
En marzo de 2015, los curtidores lograron que el gobierno federal, junto con las autoridades ambientales estatales, firmaran un convenio de colaboración para mejorar el manejo de los residuos de la industria y acordaron tres etapas para regularizar la situación.
La primera era la regularización del parque de lodos para el tratamiento y confinamiento de los residuos; la segunda, la elaboración de un plan de manejo colectivo para los residuos peligrosos de manejo especial de la industria y que se encuentra en su etapa de validación por las autoridades federales, y una tercera, que consiste en el registro de las tenerías como generadores autorizados, situación que será posible en 2018.
Ayer, en su toma de protesta, el industrial Vega Guillot adelantó que están por concluir la segunda etapa e iniciarán la última, que consiste en su registro formal ante las autoridades que regulan ambientalmente al sector. Esto representa un logro significativo para la industria curtidora que ha tenido la visión de percibir el componente ambiental como un factor de competitividad y no de una limitante normativa que les impide hacer negocios.
La diversificación de la industria curtidora de León se aceleró en las últimas dos décadas gracias a la visión de empresarios que sacaron sus tenerías del barrio y las transformaron en modernas plantas industriales para atender a nuevos sectores económicos, no únicamente a los zapateros o marroquineros locales.
Solamente falta que las autoridades ambientales federales también se modernicen, y lejos de satanizar a los curtidores, diseñen nuevos instrumentos de política pública para incorporar a las empresas a las nuevas exigencias que marcan los consumidores respecto al cumplimiento de las normas ambientales y la responsabilidad social.
ANUNCIO
El titular de la Sagarpa, José Calzada Rovirosa, anunció ayer en el marco de la inauguración de la Expo Agroalimentaria 2017 que Guanajuato tendría un presupuesto federal para el campo por alrededor de mil 200 millones de pesos en 2018.
Esto apenas representa 150 millones de pesos más que lo destinado para fortalecer las actividades productivas del campo en 2017 según la versión que ofreció ayer el funcionario federal, quien reconoció que Guanajuato se adelantó en presentar sus proyectos productivos.
El gobernador del estado, Miguel Márquez, ya presentó hace unas semanas un paquete de proyectos agroindustriales que podrían ser apoyados como son la tecnificación de riego, sanidad e inocuidad, construcción de silos, centros de acopio, rastros frigoríficos, entre otros.
Hay otros dos temas que revisan Miguel Márquez y José Calzada Rovirosa y que tiene que ver con la estabilidad social en el campo guanajuatense, el primero tiene qué ver con la caída en los precios del maíz en los mercados internacionales, por una sobreproducción en Estados Unidos, y la definición del precio de la cebada. Ambos cultivos agrupan a cientos de productores agrícolas.
En el caso del maíz, el funcionario federal explicó que se tendrán qué tomar medidas para compensar las caídas en los ingresos de los productores agrícolas, pero que el esquema no se tiene definido porque esperan los resultados de la cosecha en otras regiones del país, que también producen el grano como son Sinaloa y Jalisco. Los apoyos a la comercialización también van a depender de la disponibilidad de recursos.
