Aunque el Ministerio Público no tiene claro quiénes y por qué asesinaron a dos hombres, padrastro e hijastro, la noche de este lunes en la colonia Colinas de Santa Julia un dato ha llamado definitivamente la atención de investigadores ministeriales: las visitas nocturnas constantes y variadas que registraba ese domicilio.
El doble asesinato, cometido la noche de este lunes en la calle Colina del Mezquite, fue ejecutado por un comando armado que empleó al menos tres armas de fuego, a juzgar por otros tantos calibres de casquillos encontrados en el lugar de los hechos.
Las víctimas: Joel N, de 18 años de edad, referido como estudiante murió acribillado en la cochera de la casa por cuatro impactos de bala, aunque su cuerpo también presentaba orificios de salida.
César N, de 33 años, referido como comerciante, murió en la primera habitación de la finca con nueve impactos de bala, aunque sólo uno resultó penetrante y el resto sedales, según informaron las autoridades.
UNA FAMILIA
Al hacerse la identificación formal de los cadáveres, las autoridades se enteraron de que las víctimas eran padrastro e hijastro.
César estaba casado con Rosalía, madre de Joel, pero tenían ya un tiempo separados y César ocupaba desde hace unas semanas la casa de la calle Colina del Mezquite, propiedad de Rosalía.
Joel resolvió irse a vivir con su padrastro, y eran los dos únicos habitantes de esa finca, según las declaraciones de familiares.
VISITAS NOCTURNAS
Sobre el móvil y los autores del doble homicidio nada hay claro aún para el Ministerio Público, pero uno de los datos que llamó su atención y en el que centran pare de las indagaciones, es en constantes visitas nocturnas que hacían personas a ese domicilio.
Una posibilidad, señalaron, es el comercio de algo, aunque no especificaron lo que sospechan.
En la finca donde fue consumado el crimen no fueron encontradas armas drogas ni algo ilegal, señalaron funcionarios, quienes añadieron que por ahora son investigadas las actividades personales de quienes fueron asesinados, en busca de indicios que ayuden a orientar la investigación.
Sobre los asesinos, los testimonios recogidos por el Ministerio Público hablan de dos autos Sedan en colores oscuros, con un número no determinado de tripulantes que entraron a la finca, cometieron el crimen y escaparon.
